lunes, julio 24, 2006

Esta última escapada levantina nos ha “levantado” los ánimos y nos ha servido para comprobar cuan bien han quedado las operaciones quirúrgicas de tantas y tantas señoritas que aprovechan el ambiente de libertinaje que asola nuestra sociedad y, por ende, nuestras playas, para lucir tetamen de plástico. Y lo que no es tetamen, véase chistorras bucales. Tanto desfile de estrenos anatómicos ante los ojos desorbitados del macho ibérico –no hablo de mi, que yo soy un cronista imparcial- nos provoca una profunda reflexión. Una cosa son las tetas, querer engordar su talla, elevar lo que antes amenazaba desplome o alisar con plancha hidráulica pero otra muy distinta es la operación bocacha. ¿Dónde está el encanto o la belleza de inyectarse una masa pringosa en los labios hasta conseguir dos churros de carmín? Incomprensible. ¿Cuál es el aliciente de semejante dislate? Si no revierte en mejorar las artes amatorias referidas a la succión genital no entendemos nada. Por eso desde aquí queremos hacer un llamamiento a la cordura, a la sensatez de ese gremio de perfil avícola que a este paso lograra la mutación de la especie. No es que no queramos mujeres neumáticas o recauchutadas, todo lo contrario, pero es que se está perdiendo el buen camino y tampoco es eso. Nuestra vocación de pastores estéticos y espirituales ante todo.

Huyendo de más festivales, del FIB concretamente, este pasado fin de semana partí no os creáis que a sus antípodas geográficas, que va. Puse dirección levante y recorrí parte de la costa bakaluti con hambre de sol, paz y algo de snorquel. Hacía tiempo que no descendía por la vía que enlaza Valencia y Alicante y ya casi no recordaba el fastuoso espectáculo de repoblación urbanística que en curioso equilibrio de convivencia con la huerta valenciana viene dando sombra a la carretera desde tiempos remotos. Ir dejando atrás paraísos del desarrollismo estival como Gandía, Denia o Jávea te hace replantear por unos instantes tu itinerario y te tienta a pisar a fondo y no dejar la carretera hasta la punta del Cabo de Palos, allí en la Manga del Mar Menor. Lo quieres ver todo. Desmesuradas urbes en vertical, capitales levantadas en la fiebre del oro, megalópolis de cemento que representan nuestro particular Wild West, en este caso, Wild East... Salvajadas y tropelías contra el medio para unos, las vacaciones definitivas y eternas para otros muchos. El skyline costero, en primerita fila de ola mediterránea supone la primera opción visual, pero uno no puede sustraerse a la contemplación de las infinitas formaciones pseudoalienígenas que tupen cada colina, cada promontorio, cada resquicio de metros cuadrado con vistas al mar. Una presencia amenazante de poderío y chachismo adosado. No hay control, el caos está servido desde que tengo uso de razón veraneante y la verdad es que impresiona. Por azares del destino, del Destino Ediciones quiero decir, cargo en la maleta con la última novela del desaparecido Félix Bayón, “De un mal golpe”, un libro de intrigas policiales y corruptelas urbanísticas ambientado en la Marbella reciente pero previa al escándalo de la operación Malaya. La realidad supera grotescamente la ficción de unas páginas amenas y refrescantes en clave noir cañí. Como en la Costa del Sol, la Costa Blanca cuenta con su trinchera infranqueable, donde los nengs campan a sus anchas y la silicona se bambolea al sol sin rubor y sin contemplaciones. Encontré lo que andaba buscando, un fin de semana de paz y tranquilidad en este pedazo de nuestra España diversa.

miércoles, julio 19, 2006

Bajada definitiva de Syd. El geniecillo que cayó en la marmita de ácido abandonó el mundo de los vivos y de los no-muertos hace unos días. La mayor inspiración de Bowie vivió estos últimos años apartado de las portadas y los fans en su casita de Cambridge, con sus paranoias y sus cositas pero sin llamar la atención. Las fotos que nos llegaban de un Barrett calvorota, con barriguita y luciendo atuendo convencional echaban abajo el mito del pirado más respetado del rock psicodélico, mientras sus antiguos compañeros engordaban día a día, recopilatorio a recopilatorio la megalomanía de Pink Floyd. Fue un personaje entrañable, cargado de leyenda y chismorreo, uno de los cobayas ilustres del LSD y un creador de melodías tan melancólicas como espaciales y enfermizas.

La portada del NME le muestra en pleno apogeo... o algo, con su mirada confusa y su peinado ensortijado. Un caído más.

Fotos rockeriles recogidas en el libro Guitar Eros del director de vídeos y fotógrafo francés Jean-baptiste Mondito. Agresividad, sensualidad, según personaje y motivación. Madonna, Cat Power, Tom Waits, Vanesa Paradis, Jenny Kravitz, Kart Lagerfeld, Keith Richards… Los preferidos del artista para ilustrar situaciones fotogénicas o montajes impactantes. Una guitarrista en topless y dura de pelar es la portada. En la revista norteamericana Vanity Fair puedes ver un extracto.

martes, julio 18, 2006

Llegamos directamente del pedregal de Boadilla del Monte, la versión madrileña del Summercase Festival y aún no nos hemos deshecho de la capa de polvo blanquecino (Naaaada de Angel Dust, nada) adherida a nuestra ropa y a las paredes de nuestra garganta. A nosotros si que nos deberían dar con una buena estera, pero bien duro en nuestro culet... Bueno, que aquello fue una polvareda de tesno y wakanroll. A la verde organización de todo debutante y a las picajosas medidas de seguridad (unos doscientos controles policiales en las inmediaciones del pueblo, en las redes de acceso y hasta en el alcantarillado en un radio de cuarenta kilómetros a la redonda. Una bonita estampa de redada intensa por parte de Guardia Civil, policía de toda condición y uniforme, maderos de los pueblos del cinturón rojo de la comunidad –por aquello de que son especialistas en descontrol y anarquía festivalera, como bien indicó un coleguita- que, linterna en mano, escrutaron hasta el último escondrijo de cada vehículo que felizmente tuneado se aproximaba con su inventario de nengs dentro. La juventud española y las fuerzas del orden, un binomio siempre entrañable) debemos elevar nuestra voz contra aquellos lumbreras que diseñaron la parrilla de horarios. Además de coincidir muchísimos grupos a la vez, coincidían estilos como el hecho de programar a New Order y a Happy Mondays con media hora de diferencia. Por no hablar de la distribución de escenarios (terminales según la nomenclatura del Summercase), contenidos en un estrecho diseño ideal para el solapamiento de sonidos.

Pero bueno, a pesar de nuestras artrosis, nuestras toses secas producto del erial y de nuestra edad avanzada curtida en mil batallas a lo largo y ancho del mapa musical patrio, hemos de reconocer que más de una banda nos emocionó y nos llegó dentro, muy dentro, hasta los higadillos. Sin ir más lejos, la actuación de Primal Scream, con un Bobby Gillespie bastante contenido para lo suyo y un sonido tremebundo que consiguió volatilizar las cuerdas y las mandolinas de su último trabajo en favor de una muralla de rock ensordecedor de lo más cafre y delicioso. El segundo día, nos privó la magia de Greg Dulli, el gentleman de Twilight Singers, el gentleman de los inmensos Afghan Whigs. 40 escasos minutos de show que supieron a gloria, a soul guitarrero, a intensidad negra, a banda sonora de hace mil años, a clase magistral de un superviviente de tiempos convulsos. Faltaron mil y una versiones pero la bocanada de Dulli no dio para más. Inmensos. Y como vértice perfecto, el pulso de clase y sonido Bristol de Massive Attack. Espléndidos y poderosos, con una base rítmica nuclear y dos voces de leyenda, la del héroe reggae Horace Andy y la de Liz Phraser, de Cocteau Twins. Presencia abrumadora, himnos soul de nuevo milenio y un chorreo final que pareció desatar el clímax generalizado.

Otros momentos destacables: New Order en ocasiones, Razorlight, la carpa a reventar botando de éxtasis con Chemical Brothers, la pirámide de Daft Punk, Super Furry Animals y el fin de fiesta a cargo de Fatboy Slim.

martes, julio 11, 2006

Adieu Zidane!! Te fuiste y no te llevaste el bochorno contigo. Todo lo contrario, nada más embestir al porco Materazzi el termómetro empezó a registrar dígitos impensables. A resguardo en tu vestuario rezaste por un apagón, pero el daño estaba hecho, las cámaras te habían cogido para siempre y tú ya no podrás levantar como capitán eterno de los bleu la copa de los dos señores sosteniendo un planeta dorado. Un penalti de ensueño y un final en la final de pesadilla, la cara y la cruz del mito con cabeza franciscana. Y por fin el Mundial, ¡gracias a Zoff!, se esfumó en la bruma italiana, de confeti agridulce y noche sofocante. Y nos dejó tardes como la de hoy, encendidas en gris infierno, a 50 grados sin sol ni sombra. Madrid nunca tuvo una cara más sofocante, un asfalto más pegajoso y una piel más derretida. Un chorro de aire frío enlatado, de olor metálico y agarre denso, sopla sobre mi cabeza desde el extractor prehistórico de esta oficina. Pero el sudor se palpa al otro lado de la ventana, la angustia del alquitrán deformado impide la respiración y el refugio. Escucho Minas de Cobre de Calexico en mi reproductor. No ayuda, pero ambienta. Un bálsamo árido que por lo menos deja el chorreo de las trompetas mariachi. No ayuda, como tampoco la despedida de Zidane. ¡Que alguien nos salve de este estío implacable!

jueves, junio 29, 2006

Perdón por el retraso, pero entre nuestros compromisos y la pena infinita por la eliminación del combinado nacional (no mola ni nada esta expresión), este que es vuestro blog ha sufrido un imperdonable parón. Prometemos escribir aunque no nos apetezca, prometemos volver a generar polémica, disgusto y perturbación. Pero permítannos enjugar nuestras lágrimas una vez más. La mancha roja se ha diluido de nuevo, y encima la culpa la tienen nuestros persistentes vecinos. A por ellos, oé... Y tal.

jueves, junio 15, 2006

Y empezó el Mundial. La fiesta del jurgol en estado puro y mil y un tópicos más. Pero esta vez, más que las cabriolas de Ronaldinho, la grasuza de Ronaldo, la sobriedad germana, los peinados italianos, la elegancia holandesa o el empaque de Togo, lo que nos llena de entera satisfacción son las coberturas mediáticas, esas retransmisiones televisivas y radiofónicas donde sale a relucir lo mejor de ésta nuestra patria. Un verdadero cachondeo de fase final protagonizado por La Sexta, Cuatro y, por supuesto, el desfase carruselero de la Cadena Ser. Y la Selección Española interpretando un papel destacadísimo, como es menester. Por un lado, el exaltado de Carlos Martínez, inaguantable, acompañado del chalao del Maldini, con esa carita reluciente de tontuelo, y flanqueado por Dios, por Diego, por el gran Maradona, recuperado para la vida y el goce del pueblo. Por otro, la flamante nueva cadena de amiguetes pestuzos, La Sexta, con el inigualable, el incomparable, el ínclito, el ilustre, el imbatible Andrés Montes, recién salido de los playoffs de la liga americana de baloncesto. Un tipo para echar de comer aparte, alguien que merece un análisis más sosegado que el de este foro, un personaje en sí mismo al que le han regalado la presencia de Julito Salinas, ese hombrecillo tan nuestro, tan vulgar y plano que se crece por momentos en cuanto le dan la oportunidad de salir del encorsetado set de José Ángel de la Casa y TVE y le colocan en un cuchitril rodeado de pirados. –“¡Vaya sandía! (...) Mejor melón con jamón” (Montes); -“En la vida todo es cuestión de centímetros” (Salinas); “-Petrov, que iba a ser la bomba... fétida” (Montes); -“Si estuviera Pernambuco (sic)” (Salinas, hablando de Juninho Pernambucano); -“¡Cómo te lo estás pasando, Salinas!” (Montes); -“Lo que estoy aprendiendo” (Salinas). Y más, mucho más.

Aunque nadie, nadie puede hacer sombra al verbo fácil, a la fluidez neuronal, al ensanche patrio de todo un Hipólito Rincón, uno de los puntales de la Furia y comentarista desequilibrado en el Carrusel Deportivo de la SER. Muy difícil competir con: -“Vaya rulot (sic)” (Haciendo mención a una ruleta ejecutada por algún jugador); -“En teoriamente (sic)”. Olé, olé y olé. ¡¡¡Viva España, coño!!!

viernes, junio 09, 2006

Hablábamos hace poco de la Feria del Libro. Qué gran cita. Una tradición intocable. El bochorno, los 40 grados a la sombra, la alergia, los patinadores, los que dan propaganda hasta llegar a tu casa con toneladas de papeles, catálogos, separadores... y tan sólo un libro, pongamos que de Raúl del Pozo. O de Carmen Alcaide, esa diosa del Tomate que ya cuenta con su obra particular, como Raúl González Blanco o Friker Jiménez (Buenafuente sic). Treintañeras se llama, del que ya se llevan vendidos más de 30.000 ejemplares, según reza su portada. O 3.000, ya no me acuerdo. En fin, que nos alegramos y prometemos hacernos con uno. Hablando de personajes de talla –sin dobles sentidos, señores, que la Alcaide es una profesional de pies a cabeza. Y menuda cabeza, ¿no? Bah, pequeñita pero matona, como... Me callo, que me distraigo y luego me acusan de ser un ídem enfermo–, ayer sin ir más lejos, nos topamos con una caseta donde firmaba Leopoldo María Panero. Toma el frasco, carrasco. Directitos a por él. Y de esa ilusión surgió el siguiente extracto que me dispongo a reproducir:

(Diálogo previo: -Mamá, date una vuelta. Ni mires ni escuches. No te
conviene. -¿Por qué? ¿Panero? Ah, vale.)
-Hola, buenas tardes. Me llevo éste ("Así se fundó Carnaby Street").
¿Me lo dedica?
- (...) Ough. ¿Cómo te llamas?
- Miguel. Mi-guel.
(-Leo coge el librito, lo dobla, lo abre y casi lo desencuaderna y
echa un garabato.)
- Gracias. Estooooo, ¿puede decirme lo que ha puesto? No
entiendo...nada. (-un par de líneas totalmente ilegibles. Leo mira
fijamente a su interlocutor mie
ntras fuma un pitillo y le da sorbos a
una lata de té helado.)
-A Miguel. Un abrazo. Leo. (-o eso creo entender que dice)
-Ahhh, pues muchísimas gracias. Buenas tardes.
-El tipo de mirada confusa se dispone a despedirse de soslayo y
acierta a pronunciar a través de su boquita a medio llenar de dientes
marrones y carcomidos:
-(...)ggggggGoraEujkaditaaskatatuuuuuuuggllllllll...
-(...) Ehhhhhhh... vale.
-Y Miguel Ángel, con una especie de sonrisa boba, con el libro ya en
las manos, mirando a izquierda y derecha, se da la vuelta y huye
bastante ruborizado hacia su madre.



Tal cual, el gran Panero, el último poeta maldito de nuestra literatura, el último de una saga de pirados de la vida, ofreciendo una nueva muestra de su compleja personalidad. Trasgresor hasta el abismo, hasta el final. Trasgresor y desequilibrado, claro está. Pobre...

jueves, junio 08, 2006

¿Un programa de televisión para Alejandro Jodorowsky? Joder con la Caffarel. Carta Blanca se llama y puede ser el despiporre. Pero tampoco se inquieten. Se trata de una serie de programas donde un personaje conocido entrevista a todos los que le apetece. En concreto, uno de los elegidos por el inventor de la psicomagia para su edición fue Alberto García-Alix. Vaya dúo, pobre Alberto, qué mal lo pasó ante la dentadura caballar de este chalado, todo el rato sonriendo y preguntando sandeces. Ahora bien, nos sigue pareciendo más divertido el clásico Redes del Punset. La 2 es la plataforma para este engendro audiovisual, por si no lo habíais adivinado.

Cachis, se nos pasó acudir a la cita de la firma de libros de la plana mayor de La Cope en la madrileña Feria del Libro. Don César, don Fededico, doña Cristina López Schilichting (para que luego no se diga que no nos aprendemos los nombres como está mandao. Bueno, mejor como Dios manda). Una pena, aquello debió ser la repanocha. Colas interminables, desmayos, sonrisas cómplices, besos, dedicatorias a la futura prole salvadora... Un pasote de españolería al alcance del pueblo. Pero claro, estábamos alérgicos y ya se sabe: lo primero es la salud, lo segundo la patria. Otra vez será, tal vez en alguna manifestación veraniega.

martes, junio 06, 2006

Viajamos a Barna, en busca de una nueva edición del Primavera Sound y no recibimos todas las dosis de buena mierda que tanto ansiábamos. En parte porque llegamos el segundo día de madrugada con lo que no pudimos ni temblar con los eructos de Lemmy ni flipar a nuestras anchas con Yo La Tengo ni hacer el tontón al ritmo de Yeah Yeah Yeahs, ni enamorarnos de la triste melodía de Richard Hawley, ni ná de ná. Eso sí, nos dio tiempo a llegar al circo de dibujos animados de nuestros adorados Flamin’ Lips. Pero claro, puede que fuera el peor concierto del festival. Yupi, albricias y zaireekas. Siejque... El sonido más deficiente del fin de semana, Wayne Coyne ronco pero feliz, demasiadas interrupciones, discursos interminables, poca música y mucho confeti... Una pena pero así se nos dio. ¿Sabes cuándo empieza un concierto más que ansiado con la canción que siempre soñaste que abriera el show, te pones a botar como un poseso y a los diez segundos te tienes que parar porque te das cuenta de que la cosa va mal, de que tú vas a un ritmo distinto del impuesto por la banda? Pues eso pasó, y con el Race for the Prize de fondo. Y, a pesar de todo, fue bonito porque se les ve contentos, satisfechos de su bacanal de color y chorrada cósmica, de sus baladones enchiclados y de su espectáculo manga, con alienígenas a la izquierda y papanoeles a la derecha. Y eso es lo que importa. ¿El resto del festival? Destacamos a Shellac y el ambientillo maquinero-ratoneril en la zona chunda-chunda durante la noche-amanecer del sábado al domingo. Gentuza a mansalva, ajena a la clientela festivalera, macarruzos hasta el cerebelo de speed, desfasados charneros con peinados baratos y cuerpecito bakaluti. Ay, con lo que esto era...

miércoles, mayo 31, 2006

Con la intención de viajar por el ciberespacio como complemento al tránsito real nace un espacio de enfoque, macropulso y química, mucha química flasheada. Totalmente gratuito y empapado en fijador, que pone s. Y esto es sólo el principio. Picha en la foto, amigo.

viernes, mayo 26, 2006

Qué bien queda decir que nos mordisqueamos los muñones a la espera de la inminente llegada a nuestras pantallas –de hecho, hoy es el día de su estreno- de Factótum, la peli basada en el libro homónimo de nuestro idolatrado Charles Bukowski. La vida perra de su alter ego Hank Chinaski una vez más en formato grande, a rebufo de aquella Barfly de Barbet Schroeder (aunque también sus libros inspiraron Ordinaria Locura de Marco Ferreri o The Killers, entre otras). Si en la peli de 1987 el gran Mickey Rourke fue el encargado de enfundarse la piel costrosa y alcohólica de este encantador cafre, en el film de Bent Hamer el elegido es otro cabecilla de la generación indie, sin ir más lejos su hermano en Rumble Fish, Matt Dillon. A priori, una buena elección, aunque sea difícil cabalgar detrás del ángel caído. Lo dicho, hablaremos de Factótum, no lo duden.

miércoles, mayo 24, 2006

¿Y de jurgol, qué? ¿Otra vez el Madrid, Campeón de Europa? Perdón, pero no nos podemos refrenar. Ante el vacío de poder de la otra gran Casa Blanca, ante su catastrófica papeleta pero, a pesar de todo, esperanzador futuro queremos desde aquí apoyar toda candidatura seria y responsable. Lorenzo Sanz, Juanito Navarro, Carlos Sainz... Todo lo que sea vuelta al pasado o abrir las compuertas del infortunio crónico no parece ser lo más indicado. Pero anda que no es diver ese desfile de pullas y puñaladas de patio de colegio entre Camachos, Pirris, Del Bosques, Florentinos y porteras mediáticas (del medio periodístico, queremos decir, no del futbolero propiamente dicho). ¿Y ese Schuster con el sable entre los dientes, como es su tradición? ¿Y ese Ancelloti, gordito pero maqueado, flipando ante el desbarajuste? ¿Y ese Henry, rencoroso y calzonazos? ¿Y ese Quini, sin un duro e intentando reflotar su querido Sporting?
¿Y qué tiene que ver Quini en todo esto? Pues ná, que también somos fans del mítico ariete asturiano.
Y seguimos con cháchara musical. El viejo caballo loco, Neil Young, saca nuevo disco y adopta la actitud más combativa y guerrillera que un animal a su edad puede esgrimir empuñando una guitarra y una idea. Living with War es un artefacto furioso pero sensato, lleno de esa electricidad salvaje que el canadiense ya desprendía en su época de "Hurricane". La tormenta sonora apunta directamente a la Casa Blanca y a su inquilino, responsable de la última guerra mediática y patriótica como respuesta a la conmoción del 11-S. Es su manera de exigir el impeachment ("Let's Impeach the President" es el título de una de sus últimas canciones, junto a "Flags of Freedom", "America the Beatiful", "Lookin' for a Leader", "After the Garden" o la homónima "Living with War") y de volver a la carga con la honestidad de un hombre curtido en la batalla de defender un país y su gente desde la fuerza del rock sincero y la palabra afilada. Tremendo disco de una bestia de la naturaleza, el mejor Neil Young aullando en la cara del bastardo.

lunes, mayo 22, 2006

DANGER! DANGER! Peligro de verdad. Desde este humilde rincón del ciberespacio queremos lanzar una advertencia. El viernes pasado, o sea el viernes día 19, asistí a un concierto en una popular sala madrileña.Tras constatar el retraso de la banda cabecera no pude escapar de la ratonera, de la trampa mortal que supuso enfrentarme, junto a un amiguete con el que por lo menos ahogué mis penas, al grupo telonero de la noche. El nombre de la banda principal lo vamos a omitir porque este es un foro serio y nos gusta dar más publicidad a la costra y la bazofia. Y es que el conocimiento del nombre de esa pseudoagrupación musical que jamás debería haberse subido a un escenario se me antoja imprescindible. Señoras y señoras: si por casualidad se encuentran durante los próximos meses cerca de un grupo llamado los Gypsy Pistoleros, repito, los Gypsy Pistoleros, huyan, aléjense con premura, corran despavoridos en dirección opuesta a los alaridos de su líder, un personaje de sonrisa bobalicona, intenciones glamourosas y acabado grasiento. Ellos son los responsables de que al día siguiente, lo que podía haber sido una resaca de puta madre se convirtiera en una pesadilla debido a que sus ritmillos infernales, de verbena chunga, no se despegaban de mi dañada memoria selectiva. Tarareaba como un lelo sin darme cuennn de qué era aquello. El con-jun-to: el baterista, para empezar, muy grande, barbudo, muy grande, enorme, muy grande y nada más. El bajista, feo y ronco. Uno de los guitarristas, de look inclasificable pero dejando caer que sus musar estéticas se acercan a Manowar, enfundado en unos pantalones de plástico (tipo Ross Gueller en el inolvidable capítulo donde se embadurna sus partes con talco) y camisa como de terciopelo negro que caía por detrás formando unas bolsas aberrantes. Y además, no sabía tocar. Su hacha de guerra bien podría haber sido una bandurria. El otro guitarra, una mecla entre el abuelito yonko de Iggy Pop y una caricatura de El Drogas de Barricada. Y el frontman... un mamarracho. ¿Y la música? Vocación lolailo-metalera-kaka-de-faralaes súper heavy. Un espanto que no acababa nunca. Y la peña enfervorecida, entregada al sudor y a los estribillos en plan:"Pistolerouuuuuuu", "I'm Paquitoooooooooouuuuuu" y cosas así. En serio, amigos, no exagero un ápice y es que amenazan con una gira por nuestra geografía. Escurran el bulto o lo pagarán.

martes, mayo 09, 2006

No nos conformamos con incluir a Sonic Youth en nuestra columna de links. Hay que hablar de su versión internauta.

Todo un official site con mayúsculas, el de Sonic Youth es un espacio impecable. Todas las letras de todas sus canciones, calendario al día de sus giras, un itinerario exhaustivo por sus vidas y sus discos, los proyectos personales y paralelos, que no son pocos, descargas de todo tipo... Y lo que más nos llamó la atención: su Fan Club Fanzine. Hasta siete números distintos donde bucear en temas de actualidad, implicación comprometida, notas manuscritas, chorradas varias, garabatos de juventud. Un producto artesanal y tan arty como ellos mismos.

Como este documento histórico, una de sus primeras actuaciones. Qué tiernos, con sus camisetas ajadas y su acné a flor de piel. Ah, no, que eso es el grano de la foto.



Ahora, como nuestro Alberto García-Alix, pocos...
Diossss, la exposición de Chema Madoz en la Fundación Telefónica tiene sus días contados y aún no la hemos visitado. Mientras tanto, mientras hacemos un inmenso hueco en nuestra agenda repleta de eventos nos recreamos con algunas de sus fotos inclasificables. ¿Qué hasta cuándo está? Búsquense la vida, señores, que esto no es La Netro.