viernes, octubre 31, 2008

Una de humor: de risas con los Sex Pistols

Cuánto humor nos rodea a veces. Qué humor tenemos los españoles. Porque el humor es un síntoma de inteligencia, ¿a qué sí? Bueno, pues el caso es que hoy estoy de buen humor, todo me hace gracia, el sol luce en lo alto y, bueno, el sol no luce una mierda y he llegado calado al trabajo, pero no pasa nada, hoy veo la vida en positivo. ¿Por qué? Por el humor. Ayer fue un día maravilloso. El presidente del Real Madrid blandiendo la justicia frente a unos pobres plumillas de El Mundo y poniendo en duda su propia afición por la santidad católica al señalar con el índice acusador a la caverna nocturna de La COPE. Festival del humor. Por la noche, para mayor temeridad, acudo a una función más de Faemino y Cansado en la sala Galileo de Madrid. La mandíbula y el bajo vientre todavía acalambrados, oigan. No puedo dejar de colgar un muy defectuoso vídeo de un videoaficionado cualquiera, no yo, de un sketch glorioso con Sid Vicious y Johnny Rotten de protagonistas.

Miren si son protagonistas y están de actualidad los Sex Pistols que ese simpatiquísimo fanzine (¿o debería decir diario?) que es Público ha confeccionado una portada inolvidable valiéndose del art cover del single celebérrimo God save the queen para amordazar simbólicamente a nuestra querida reina de España. Ay, qué risa todo.

viernes, octubre 24, 2008

Acción febril

El mal está en todas partes. Tanto rockabilly ha podido conmigo. Ayer acabé agotado al ritmo de saxos, contrabajos y melancolía ochentena que la cosa me ha pasado factura. Postrado mientras la fiebre y mis tripas me recuerdan que ya no somos lo que éramos, me enchufo en vena una buena dosis de acción demencial. Shoot ‘em up la llamaron, una peli ideal para entrar en trance durante un periodo de delirio infeccioso. No creo haber visto un pasote similar. Clive Owen disparando pistolones valiéndose de zanahorias, Clive Owen disparando pistolones mientras asiste a un parto y, sobre todo, Clive Owen disparando pistolones mientras se folla a Monica Bellucci. Lo han adivinado, va de pistolones. Y a ritmo de heavy metal. Un peliculón, vamos.

Consulten este magnífico resumen:

jueves, octubre 23, 2008

Semos rockabilly

Consulto el post del día en el blog de mi amigo Diego y la cabeza se me va en pleno buceo youtubero. Mi infancia asoma y despierta el recuerdo de los primeros pasos al son del los clásicos. Tiempos de tierno tupé. Visitar a Robert Gordon, a Pepe Risi, a Loquillo o a Carlitos Segarra corta de raíz la modorra en un día gris y de lo más madrugador para mis costumbres.
Salten sobre sus teclados, bailen, rebélense, aúllen, abaláncense sobre sus compañeras de oficina y deslícense por la pista de baile. Es la hora del rockabilly a gogó!!!!

lunes, octubre 20, 2008

Creer de nuevo

Hay que ver, tengo una canción metida en la cabeza. No, tengo un disco metido en la cabeza y ya no me acordaba de esa sensación. Hace poco me insistían: “el nuevo disco de Blind Melon, el nuevo disco de Blind Melon” y yo para mis adentros: “pfff, qué perezota, madre”. Pero me hice con él y, a diferencia de lo que me ha pasado con otros grupos de naturaleza similar, no fue un mero apretón de manos sino un abrazo casi fraternal. Por eso figura como nuestro disco a reivindicar de la semana, y ya dura más de una.
For My Friends es un trabajo emocionante repleto de canciones redondas en las que el grupo ha conseguido que su nuevo cantante, Travis Warren, demuestre su devoción por Shannon Hoon, el antiguo líder de la banda fallecido en 1995, pero se contenga algo al volcar su portentosa voz. Meses encerrados en el estudio les ha costado domar los agudos y falsetes de Warren, y Blind Melon ya galopa de nuevo en la carretera. Me perdí su concierto en el Azkena, tal vez si hubiera tenido antes su disco en las manos no lo habría dudado. El caso es que For My Friends, con canciones como este Wishing Well, me ha reconciliado con aquella música que me hizo tan feliz hace unos añitos. Recuerdo el día que compré el Soup, bajo insistencia febril de un amiguete enganchado a su música y responsable de presentarme éste y muchos más grupos, y cómo flipé nada más escuchar la intro de Galaxie. Algo muy parecido me ha vuelto a pasar ahora. Todavía funciona el invento. Pulsas el play y recobras la fe.

lunes, octubre 13, 2008

Jimi plays Monterey

Mooola. Pillado me quedé cuando este sábado, en el garito de unos colegas, vi este vídeo correspondiente a la intro del Festival de Monterey, incluido en la edición del año pasado para el dvd:

miércoles, octubre 08, 2008

Diálogos y tontás

Ayer asistí a una charla con motivo de la Semana de la Arquitectura de Madrid. Bajo el título de Diálogos Contemporáneos, el tema de la mesa redonda giró en torno a la arquitectura y el diseño de los hoteles boutique. Pues vaya puto coñazo, pensarán ustedes. No les falta razón, podría decir yo, pero en realidad mentiría si no aprovechara la ocasión de pontificar al respecto. Una audiencia formada básicamente por estudiantes de diseño, además de por el sociologuísimo Amando de Miguel, escuchó atenta las palabras de arquitectos y responsables del sector. Con estupor recibí el discurso balbuceante del director de comunicación de una conocida cadena hotelera, articulado puerilmente. Oigan, chatos, ¿todos sus colegís sienten fervor por el diseño y se pirran por vivir junto a las coctelerías de moda? Pues eso. Menos mal que una voz autorizada (no daré nombres, que eso es de valientes) advirtió desde la sensatez de los peligros del esnobismo, tan apegados a los hoteles boutique, esos que nacen, crecen y se reproducen en serie sin tener en cuenta elementos tan asumidos pero al mismo tiempo tan olvidados como la insonorización de una habitación, la comodidad de una cama o la presión de una ducha. El exceso de diseño es contraproducente, pero sobre todo el exceso de diseño ornamental. En mi caso, me gusta esta modalidad del que se ve, pero me pasmo mucho más con el que se siente, el que de verdad funciona. Pasa un poco igual con la tecnología. Hay gente que huye de ella, que tiene alergia al ordenador, al GPS, al iPod o al móvil de última generación. O que se opone a la fotografía digital. Sus principios son entrañables, pero no deben olvidar que la tecnología lo es todo y que gracias a ella directamente sobrevivimos como especie. La era analógica no estaba exenta de tecnología. Confundir fuegos de artificio con una silla de puta madre lleva a rechazar por sistema la misma evolución.
Con los hotelitos de diseño se ha perdido la oportunidad de urbanizar del todo el paisaje asalvajado de muchas ciudades. Madrid es un ejemplo. La función subsidiaria de la figura del arquitecto es el modelo de urbanismo llevado a cabo durante décadas. Hoy en día, o se está instalado en ese sistema o se es un arquitecto estrella. No hay mucho término medio. Por eso, o se homogeneiza o se rompe con todo. Y, claro, Madrid es caos.

lunes, octubre 06, 2008

Tengo que escribir algo en el blog

Tengo que escribir algo en el blog, tengo que escribir algo en el blog, tengo que escribir algo en el blog. Puaj, qué coñazo, no se me ocurre nada, estoy trabajando y tengo que escribir algo en el blog, tengo que escribir algo en el blog. Así me las paso un lunes por la tarde mientras la crisis es otra semana más un dale que te pego y mientras... No, borren lo de la crisis, no quiero hablar más de la crisis. Hasta que se me ocurra algo tonto que tenga que ver con la crisis, claro. Vaya, ya he escrito cuatro veces la palabra crisis. Cinco.
Lo bueno de tener un blog es que te hace estar alerta y agudizar el sentido de la oportunidad. Vaya tontería. Lo bueno de tener un blog que no lee ni dios es que puedes escribir lo que te de la gana y cuando te de la gana. Sí, pero no. Hace casi una semana que no actualizo el blog. Pues vaya cosa. ¿Qué más dará si no lo lee nadie y nadie puede meterme presión? Ya, pero hay que actualizarlo, tengo que escribir algo en el blog.
Por cierto, ¿se han fijado en las gilipolleces que se escriben en los blogs?

martes, septiembre 30, 2008

Hoteles boutique en México

A la espera de nuevos informes sobre el país de José Alfredo Jiménez y Pedro Infante, aquí les traigo una bonita muestra de los interesantes derroteros que México está siguiendo respecto a la evolución de su diseño y su hotelería.

Notodohoteles se lo ha currado. Esta gente sí que sabe. Pinchen la foto y vean ¡Ayayayyyyyyyy! (interjección mexicana por excelencia)

domingo, septiembre 28, 2008

La vida quita a unos y a otros, pero cómo será que parece que sólo se van los mejores.

miércoles, septiembre 24, 2008

¡Viva Quini!

Hoy a Quini le dan un homenaje en el Bernabéu.
En principio no me mola demasiado el escenario, pero qué le vamos a hacer, cualquier sitio es bueno para recordar a uno de los mejores delanteros que ha tenido nunca el fútbol español. Sus problemas de salud parece que han acelerado este reconocimiento pero, por lo menos, han servido para acercarle un poco a la gente, devolverle a la esfera pública y desempolvarlo del recuerdo en color sepia. ¿Conservan algún cromo de El Brujo? Yo sí. Y es que para mí siempre será uno de los elegidos, uno de los tipos a los que más he admirado y de esos a los que te apegas sin demasiada racionalidad, porque cuando eres un enano te gustan las cosas por narices y se acabó. Me gustó el Barça y me gustó Quini. Punto. Porque sí. Como me gustaron Marquitos Alonso o, claro, Maradona. Aunque con Maradona te dabas cuenta de la razón. Era diferente, saltaba a la vista, aún para un chaval de siete años.
Con Quini debía pasar que metía mogollón de goles –siete trofeos Pichichi son muchos goles uno detrás de otro- pero también que el tipo me caía bien. Desprendía honestidad, curro, verdad. Me acuerdo de sus cabezazos, de cómo se tiraba por los suelos para alcanzar el balón, de cómo celebraba los goles. Qué tiempos, de cuando el fútbol se mezclaba con el barro.
Ya con anterioridad hemos traído a este blog la figura de Quini, mostrando una pancarta que pedía su libertad en momentos de su secuestro, pero esta vez es diferente. Hoy vuelve al campo.

jueves, septiembre 18, 2008

Un lío: golpe al sistema

La bolsa hace crack. Los bancos se van al carajo. Los inversores van al psiquiatra.
Yo no apuesto. Estoy salvado. De momento, amiguito.

Los adalides del capitalismo llevan 19 años jactándose de que el comunismo no funcionó. Ahora, nadie sale a la palestra a excusarse porque su sistema tampoco es precisamente infalible. Tal vez no lo hacen porque en realidad el sistema se mantiene en pie, incólume, a pesar de que lo que realmente se desploma son parte de sus cimientos. El sistema nunca pierde. Menuda novedad.

Los empresarios piden al gobierno que cambie el modelo. El mundo al revés. Cuando todo marcha, los representantes del capital no quieren saber nada de controles. Que el estado ni les toque, ni les mire, ni les eche el aliento. Cuando la cosa se tuerce, entonan el “jefe, algo habrá que hacer”. Ahora se dirigen a Zapatero y le solicitan un cambio circunstancial. Zapatero les responde que cree firmemente en el modelo implantado, el de la libertad de empresa. Pues estamos apañados.

La paradoja de este bonito sistema de ecuaciones consiste en la privatización de los beneficios y en la socialización de las pérdidas. Los agentes sociales se reúnen para estudiar la peliaguda situación. Malo. Habrá recortes en gastos. ¿Para cuándo recortes en beneficios? Lo dicho, mi fajo, a buen recaudo bajo el colchón o detrás del cuadro del pasillo.

Sesión drogota: nuevo volumen de Muuu Dj Compilations

Lo estabais deseando. Se notaba en el ambiente. Tufillo de ansiedad porque vuestro pinchadiscos favorito no se ocupaba de vosotros. Soooo, que no cunda la desazón.
El alquimista se encierra en su laboratorio y ya prepara el que será el sexto volumen de la serie Muuu Dj Compilations. Su título: Freakout. Música en espiral: sesión drogota. Temas embriagadores, sonidos ondulantes, atmósferas hipnóticas, ritmos triperos. Bandas como Suicide, Happy Mondays, Velvet Underground, Spacemen 3 o Mercury Rev se agolpan para conformar una recopilación que en pocos días estará disponible en este blog. ¡No se la pierdan! No les defraudará. Ideal para darse un buen viaje.

lunes, septiembre 15, 2008

Los días mugrientos

Los fastos del 20 aniversario del sello Sub Pop sirve para recordar el nacimiento del grounge. Sí, aquel apestoso bulle bulle de melenudos pestilentes que convirtió a Seattle en la capital mundial del victimismo, la drogaina depre y los sonidos pesadotes. No puedo evitar sentir nostalgia no ya por unos ecos que ni siquiera puede notar –hablamos de 1988, yo aún escuchaba a Parchís- sino por la metralla que su explosión desperdigó durante los años venideros. Recuperar los primeros discos de Alice in Chains, de Tad o de Mother Love Bone consiste en una labor de arqueología musical, pues el carácter circunstancial de los recuerdos y de la propia esencia del género provoca pereza. Sin embargo, desempolvar a Mudhoney, Green River o Afghan Whigs no cuesta nada. Sus temas siguen sonando frescos, crudos y apetecibles, mostrando la viveza de buena parte de la banda sonora de mi vida. Pearl Jam o Soundgarden también pertenecen a este gran recopilatorio emocional, pero su sonido no ha envejecido tan bien.

Hace tiempo, la MTV sacaba su propia lista de los mejores discos de estos 20 años de historia de Sub Pop. Aquí hacemos lo propio. (Pongan “queridos discos” en vez de “mejores discos")

Mudhoney - Superfuzz Bigmuff EP (1988)
Mark Lanegan – I’ll Take Care of You (1999)

Nirvana – Bleach (1989)
Afghan Whigs – Congregation (1991)

Green River - Dry as a Bone (1986)
Radio Birdman - The Essential Radio Birdman: 1974-1978 (2001)
Supersuckers - The Sacrilicious Sounds of the Supersuckers (1996)

Dwarves - Blood Guts & Pussy (1990)

The Monkeywrench - Clean as a Broke-Dick Dog (1992)
Zen Guerrilla - Trance States in Tongues (1999)




viernes, septiembre 12, 2008

Los abdominales de José

Desayuno hoy con la noticia del día: Aznar hace todos los días 2.000 abdominales. No dos mil, sino 2.000, con número, para que así sea más flipante la cosa. Mientras mojo la rosquilla en el Cola-Cao, el estupor se apodera de mi y no son ni las diez de la mañana. Empezamos bien. ¿Qué le pasa a este hombre? Una cosa es hacer deporte y otra cosa es que un cincuentón se convierta en vigoréxico de la noche a la mañana. ¿Dónde quedó el pádel y las carreritas por Moncloa? Ahora José se deja melenón y se pone como un toro.

Como este no es un espacio obligadamente pegado a la actualidad, y porque siempre hay alguien que supera la pluma de este cronista –aunque parezca mentira y no, no hablo de ese tipo de pluma-, recupero la columna de Enric González dedicada precisamente a este tema y que fue publicada en El País el pasado 4 de septiembre. Decía así:

Aznar
Creo que José María Aznar no se lleva demasiado bien con la empresa para la que trabajo. Mi mujer no le soporta: en cuanto aparece en televisión, cambia de canal o abre un libro. Deduzco que buena parte de los lectores de este diario tampoco son devotos de Aznar. Tengo todo eso muy en cuenta. Debo confesar, sin embargo, que a mí no me dispara la úlcera. Entiendo que Aznar confundió la invasión de Irak con el desembarco en Normandía y acabó haciendo el mequetrefe en la foto de las Azores, pero también puedo entender algunas de las razones que le llevaron hasta ese disparate. Recuerdo perfectamente la manipulación posterior a los atentados del 11-M (las instrucciones a las embajadas, la condena a ETA en la ONU), pero me repugnaron los gritos de "asesino, asesino". El tipo se empecina hasta el asco en justificar sus errores, pero sé de otros ex presidentes que también lo hacen. Más que el Aznar político, ya amortizado, me interesa el personaje que ha creado. No tanto el que se creyó Felipe II en la boda de su niña, como el tipo disparatado y políticamente incorrecto que se mofa de las campañas contra la mezcla de alcohol y volante, que llega a los congresos de su partido como si llegara a la fiesta de Blas, que luce abdominales en el yate de Briatore y, en general, se pone el mundo por montera. Yo creía que un hombre de sus características (cejijunto y hermético, digamos) no resultaría exportable. Pero ahí le tienen, convertido en un "international man of mistery". Me permito hablar de esto porque ya lo ha hecho él mismo y lo han hecho televisiones, radios y digitales: ayer sentí un pinchazo de decepción cuando negó ser el padre del hijo de Rachida Dati, la ministra francesa de Justicia. Ésa sí habría sido una foto, y no la de las Azores. Desde el Tratado de los Pirineos, España estaba esperando algo así. Con todo el respeto a la familia Aznar, quizá desconcertada, deploro el desmentido. Lástima.

Lo dicho. Yo no lo hubiera expresado mejor.

martes, septiembre 09, 2008

Buen cine de mal rollo

Sidney Lumet está fatal. Nadie que sea inmensamente feliz puede parir una obra tan amarga y jodida como Antes que el diablo sepa que has muerto. Por fin pude ir a verla y salí encogido, turbado. La familia es lo que tiene, si ya lo decía yo. El octogenario director, responsable de un buen número de películas mediocres y un puñado de casi obras maestras –Doce hombres sin piedad lo es sin paliativos- irrumpe en escena cuando ya nadie dábamos un duro por él y lo hace para brindarnos su penúltima lección: los viejos pellejos saben de esto. Por cierto, un tal Mike Booth me dio hace tiempo un consejo: “toma, si alguna vez quieres hacer una película, léete este libro”. El libro en cuestión era Así se hacen las películas, de Sydney Lumet. Me lo regaló el buen chaval y no le faltaba razón. Pocos construyen narraciones tan simples y certeras como el autor de Serpico y La noche cae sobre Manhattan, aunque en su última obra elija fragmentar el discurso haciendo una concesión a la modernidad. No lo necesitaba, pero en fin.
No suele importarme la vida privada de según qué personas pero reconozco interés en la de Lumet, precisamente por descubrir en qué hondo pozo vital se haya sumido para querer afrontar la creación de un relato tan desolador. Los personajes –geniales los tres, aunque Philip Seymour Hoffman se eleva un cuerpo por encima del resto- acumulan miserias y rencores, inseguridades y mala conciencia. El sentimiento de culpa, la fatalidad de un destino tan trágico como seguro, no son temas novedosos en la filmografía de este gran tipo, pero aquí es capaz de ahogarnos un poco más si cabe en la desesperanza. Menos mal que Marisa Tomei luce palmito. ¿Saben que esta chavalita tiene ya 44 primaveras? Hace el mismo papel de siempre, pero qué quieren que les diga, la tengo aprecio y ternura. Está como un queso, vaya.
Si todavía no la han visto, vayan a ver Antes que el diablo sepa que has muerto. Le cogerán un poquito más de asco a la vida. Pero seguirán amando el cine.

lunes, septiembre 01, 2008

Entre col y col

De nuevo en casa, en los secos madriles de operación llegada. Atrás hemos dejado un viaje de esos que algunos llaman de experiencia multisensorial. Nuestro periplo por Girona comenzó en la tierra volcánica de La Garrotxa, donde Olot alberga un santuario tachado en rojo con una gran equis sobre el mapa del tesoro. Cuatro años después, por fin lo descubrimos. Les Cols no es un hotel, como mucho es la pensión más cara del mundo. Cosas de la burocracia hostelera. Encarar cada uno de sus cinco pabellones de cristal parapetados por empalizadas reflectantes supone un choque cultural. Se impone cambiar los hábitos domésticos. Y sociales. Un camastro formado por ocho tiras independientes es el único cuerpo reconocible en la no-habitación. Por la noche, toma forma de cama al estilo japonés. No hay armarios. ¿No hay? Varias falsas paredes ocultan una nevera con agua, un armario con toallas y otro con albornoz y zapatillas. Es el maletero, porque todavía no se ha inventado el equipaje invisible y la Samsonite no debe entorpecer el vacío.
Tampoco hay grifo en el lavabo, oculto tras puertas correderas opacas, pero el agua corre en la pila cuando detecta la presencia del huésped. Una ducha de cantos rodados y una poza de agua caliente hasta la madrugada completan un cuarto de baño de lo más acústico.


Sombras humanas recorren las pasarelas metálicas, al otro lado de la trinchera verde. Los aspersores riegan los churretes de lava negra, coloreada por las hojas naranjas caídas del nogal. Sale el sol, un destello. Cae la noche, un desfile de penumbras espectrales. No hay temporadas, aquí la tarifa es única todo el año. Llueve. Casi mejor. Nieva. Cielo estrellado, luna llena sobre las cabezas.

Les Cols no es sólo ejemplo de un hotel que hace las cosas distintas, sino que marca la pauta para que todos podamos hacerlas. No tenemos que vivir por norma a media luz, no tenemos que tener en nuestras casas mil y un reflejos de sofisticada arquitectura, pero sí podemos vivir nuestra cotidianeidad con más imaginación y menos complejos. Vivimos sin encontrar la total comodidad, necesitamos demasiadas cosas y no sabemos despojarnos de lo prescindible. No guardamos ningún ritual sagrado, todo lo hacemos sin consciencia y no tenemos conciencia del entorno, vivimos hacía lo estrecho y no hacia lo abierto. Todo esto y más ocupa nuestra conversación con Judit, verdadera psicóloga del zen, experta en recibir con la mejor sonrisa al despistado y ansioso viajero. Arte de la instrucción espiritual. Seguimos en un hotel. O lo que sea.

Desayunamos tumbados al borde del engawa placeres nada minimalistas. Un queso y una longaniza de Olot. Un tomate a mordiscos. Ya ni nos acordamos de los 17 platos del menú degustación de la cena de la noche anterior, servidos en varios espacios del restaurante, incluido el jardín frente a la masía originaria. ¿Me rebocé en el césped mientras engullía una tableta de chocolate acompañado de pan de coca y cava? Por si no hemos tenido bastante, Judit nos obsequia con un pic-nic playero, para después de la ruta que nos llevó al volcán Crossat. Una hogaza de pan, dos huevos duros, una ensalada verde, un puñado de ciruelas y una botella de Sinols negre.
Camino del mar, Franz, Regina y su perro Max nos reciben en su casa de Fortiá, a pocos kilómetros de Castelló D'Empúries. Risas, conciertos de jazz en un garito de la playa, cenas de fusión tailandesa en el pueblo, calas a un paso de El Bulli... Y golondrinas que pernoctan fuera de su nido en cualquier lugar del jardín. Así dan nombre al Ave de Paso, el hotelito de esta simpática pareja suiza. Jamás olvidaré su yogur casero con muesli y fruta. ¡Mil gracias a todos!

miércoles, agosto 27, 2008

A la búsqueda del santuario

El lunes os daré cuenta de una experiencia nueva: dormir en un pabellón de cristal sobre un lecho de roca volcánica y con el paisaje ensoñador y magnético de La Garrotxa de fondo. Esta marcianada de nombre Les Cols es lo que me espera este fin de semana, amén de un buen surtido de embutidos, calas bajo acantilados, pueblecitos de pescadores y mucha carretera mediterránea.

Foto prestada por Iberimage

martes, agosto 26, 2008

Cumpleaños olímpico

Pinchen para agrandar la foto

El sábado celebré mi cumpleaños. Como en mi casa tenemos mucho espíritu olímpico, aprovechamos la ocasión para organizar un desfile de atletas en las últimas. Un motivo como cualquier otro para despedir de nuestras vidas la esgrima, la natación sincronizada o la halterofilia, disciplinas por las que sentimos verdadero furor. Tras los rostros pixelados de la foto se ocultan personalidades ilustres que, tal vez más adelante, iremos revelando. Hombres y mujeres de las letras, el periodismo, la cultura y la ciencia que, por una noche, se enfundaron en culotes y bañadores para, florete en ristre, dar buena cuenta de emparedados y copazos de ginebra. Todo a ritmo de Carros de Fuego. Qué emoción, madre, qué sentimiento más grande por el dopaje y las plusmarcas. Lástima, no estuvieron Samaranch ni las infantas.

viernes, agosto 22, 2008

Revista para buenos viajeros

La Fábrica Editorial ya tiene en los quiscos el segundo número de la revista Room, un proyecto en el que tengo la suerte de colaborar. Contenidos culturales, firmas de relumbrón, hoteles recomendables y una presentación cuidada. Háganse con ella, en este nuevo número trimestral, el gran fotógrafo Ramón Masats es el protagonista. Sus negativos y contactos publicados en el libro Los Sanfermines se recuperan para la ocasión. Fotazos de la fiesta en pleno franquismo mantienen toda su fuerza, ganan con los años. Un blanco y negro de época, elegante y directo, a la altura del reporterismo más certero.