Esto era el spoken word, el teatro del monólogo llevado a la máxima excelencia aquí, en las Españas, por el desaparecido Pepe Rubianes. Mala follá e inspiración libertaria para desengrasar de nuestro viaje a los campos del románico, de las galletas Gullón y de la hotelería (y hospitalidad amiga) sensorial. Disfruten de esta vomitona.
¿El Club de la qué? Comedia inofensiva casi nunca es comedia.
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