viernes, septiembre 21, 2007

ON THE ROAD

No se crean, no se nos pasó dar cuenta del cincuenta aniversario de la publicación de On the Road, la novela de Jack Kerouac. La biblia de la generación beat aún resuena en mi memoria como en la de todos aquellos que la vivimos con el entusiasmo de la juventud. Esa mezcla de ingenuidad pura, de libertad abismal, con altas dosis de desesperanza impregnó los pasajes de Ginsberg, Burroughs y Kerouac. A su vez, nos la transmitieron y nos convertimos un poco por dentro en seres a la búsqueda furibunda de una carretera sin señalizar. Por fuera, nuestra cotidianeidad. Siempre recordaré la imagen de Sal Paradise tumbado en el techo de un Ford cara al cielo negro de la noche. Siempre nos quedará Charlie Parker.

“Aquella gente nos vio bajar del coche con gran alivio en la esquina de la 27 y Federal. Nuestro maltrecho equipaje volvió a amontonarse en la acera: todavía nos quedaba mucho camino. Pero no nos importaba: la carretera es la vida.”

Pequeño homenaje de Manuel Vicent
http://www.elpais.com/articulo/ultima/On/the/road/elpporopi/20070916elpepiult_2/Tes

jueves, septiembre 20, 2007

Ajoblanco y libertad

Primero vivir y más tarde escribir acerca de lo que uno ha vivido

Casi con esta frase, José Ribas cierra la encomiable reconstrucción de una parte de su vida que es coincidente con la andadura de un país en plena ebullición. Los 70 a destajo es un libro cuyo juego de palabras encierra el frenesí de un hombre durante una transición fraguada a lo largo de intensos años de vivencias, experiencias, ilusiones, sueños y frustraciones. Sus memorias son las de una generación que vivió la vida a dentelladas. Y se trata de España, no de otro lugar.

Devorar las páginas de este tour de force lleva al lector, novato o incrédulo con según qué episodios de aquella fase de nuestra historia, a descubrir el alumbramiento de la revista Ajoblanco, un proyecto liderado por el propio Ribas desde casi su adolescencia y que supuso un hito en la concreción de un producto libre y libertario. Un movimiento sincero enfrentado al individualismo y nihilismo anglosajón, asumido también como superación de un hippismo ya resuelto como ineficaz. Las teorías libertarias expuestas en la revista se hacían eco de la nueva arquitectura, del urbanismo de “La cuidad del hombre”, de la sexualidad libre –que no meramente hedonista-, de los ateneos espontáneos, de la ecología, del humanismo y de la antipsiquiatría.

Pero este recuerdo se expone mediante la implicación sentimental del autor a través de un repaso a su evolución personal. Primero su educación religiosa, luego su vocación universitaria, su relación familiar, sus amigos y amores, sus encuentros fortuitos, las idas y venidas de personajes inolvidables para él y, a veces, cercanos a nuestro conocimiento, sus pensamientos más íntimos, sus complejos y sus fantasmas. A tumba abierta, José Ribas se abre en canal y consigue conectar con mecanismos adormecidos en nuestros imaginarios. La juventud de hoy no es la de ayer, el grado de intervención en la sociedad, la capacidad de mimesis, el apoltronamiento, la desidia, todo varía en función del momento y de otros muchos factores. Sin embargo, algo conecta con nosotros mismos.

Además, revela el politiqueo en el seno de la universidad, la lucha obrera y la importancia desposeída del sindicato anarquista de la CNT. También desenmascara a los leninistas, apunta el exacerbado dogmatismo de la gente de El Capital –véanse aquí tanto marxistas como capitalistas-, resucita el teatro social, desmitifica actores y momentos de nuestra intocable transición democrática, rememora los asesinatos de Atocha y del anarquista Puig Antich, celebra las Jornadas Libertarias Internacionales, el Canet Rock y la vorágine roquera, la convivencia con las drogas y la posterior caída a los infiernos de la heroína, denuncia el engaño de las socialdemocracias y la infiltración de los grupos radicales para desactivar el movimiento libertario, escenifica la conexión siempre fructífera entre Madrid y Cataluña, sortea el excesivo culturalismo, aboga por la eliminación de la jerarquía, describe las comunas de Ibiza, Menorca y la Costa Brava, abraza la homosexualidad con ternura y vértigo. Siempre es su punto de vista, claro está, pero nos vale.

Como muestra de su declaración de intenciones, vale este extracto de una conversación con su padre: “Y que hiciera la revista siguiendo el dictado de mis convicciones, que él también las había tenido y que si yo era verdaderamente anarquista siguiera la moral libertaria, pero que no me dejara embaucar por ningún tipo de violencia ni extremismo. Insistió en que la violencia era el peor rasgo del ser humano y que jamás la usara para imponer mi credo a quienes no pensasen como yo. Le respondí que lo que pretendía era divulgar ideas y cultura libre y que la universidad me había enseñado a despreciar la demagogia y el autoritarismo. Le dije que a mi me interesaba promover una revolución cultural que hiciera el mundo más justo y vivible y que no me iba el papel de controlador ni creía que las élites tuvieran que inventar el futuro del pueblo. Supongo que le enterneció mi ingenuidad.

He aquí la esencia de unas personas que no sólo soñaron con un mundo diferente, sino que lucharon por él.

viernes, septiembre 14, 2007

Circo mediático: mutación perversa

Entre recomendación y recomendación, una reflexión. Así somos de apañados. Un debate en una emisora de radio centra sus comentarios en la nueva mutación que el mundo del periodismo está sufriendo en los últimos tiempos al hilo del secuestro de la niña inglesa. No se necesita dar el nombre porque a pesar de que, a buen seguro, hay más de una niña inglesa secuestrada, sólo una es foco informativo.

El debate no puede sernos ajenos. Se trata de un caso de intoxicación global. Nos afecta a todos. Medios de comunicación de todo el mundo transmiten veinticuatro horas desde el lugar de los hechos. Voces de todo calado dan su opinión en base a no se sabe qué indicios, pistas o certezas. Y, aunque el matrimonio protagonista ha atomizado el acontecimiento como ningunos otros padres con anterioridad, la calle a través de los detonadores mediáticos ha comenzado su feroz proceso de trituración. El linchamiento está servido. Uno más. Alguien desde algún micrófono irresponsable salta la liebre y el rumor se convierte en inflamable. Si el deporte de la sociedad consiste en criticar y ese deporte se practica en nuestros platós, ¡quién nos va a parar ahora!, podrían decir los directores de cadenas y programas.

El juicio paralelo parece cosa de toda la vida pero la tendencia a añadir enésimas dimensiones accesorias a las noticias en sí mismas parece no tener freno. Los afectados ya ni siquiera recurren a los agentes especializados en resolver los problemas a la manera tradicional. La confianza se traslada directamente a los medios para que sean ellos los que activen el altavoz y apliquen la presión necesaria. El estado de derecho, por tanto, parece rediseñarse pues los pasos y las prioridades se intercambian. La justicia pierde pegada y credibilidad. El peso de la voz televisada lo es todo.

La mutación consistente en orientar el Gran Hermano a distintas esferas de la realidad y ampliar su lupa, desvirtúa hasta la náusea el concepto del periodismo. Casi no hay una profesión en la que en el mismo saco quepan actores tan dispares. Lo mismo vale un titular de la BBC que una cámara oculta del Tomate. Y, como bien apuntaba con valentía Juan José Millás en dicho debate, a veces todos formamos parte del mismo circo, aunque nos creamos distintos y pensemos que nosotros actuamos en el Cirque du Soleil. No, en realidad somos funambulistas, magos, leones desdentados, payasos tristes o público con algodón de azúcar del mismo circo de mierda.

viernes, septiembre 07, 2007

OBEY: ¡¡EL MEDIO ES EL MENSAJE!!


Para aquellos que se fíen de este espacio no deben dudar en echar un vistazo al colosal libro Obey: Supply & Demand. The Art of Shepard Fairey. Los más tiernos grafiteros puede que desconozcan la historia de este tipo que no es sino la historia del arte urbano en sí mismo.

En su natal Providence, allá por 1989, empezó a empapelar las paredes con unas pegatinas anónimas, muy especiales. El trazo grueso en blanco y negro del gepeto del luchador francés Andre the Giant (aquel de la Princesa Prometida) pronto recorrió el imaginario colectivo como un experimento social en el que el autor quiso palpar la reacción de la gente ante la invasión de esta marca desconocida. Casi 20 años después, Shepard Fairey es un capo del diseño underground y su movimiento GIANT ha viajado por todo el globo y ha evolucionado en todas sus manifestaciones.

El arte de la plantilla está a la orden del día y él fue casi el pionero. El libro desmenuza su obra a través de nueve capítulos de secuencia cronológica, desde sus comienzos a su expansión global en forma de merchandising, camisetas, pósters, carteles de conciertos de rock, portadas de discos y hasta intervención en museos y galerías de arte.

Un recorrido fascinante por la historia de la propaganda urbana en un libro primorosamente editado que incluye declaraciones de popes como el artista Banksy o el crítico Carlo McCormick. Imprescindible.

martes, septiembre 04, 2007

La Madriguera

No es que nos haya afectado tanto el aniversario de la muerte del pobre Elvis como para no haber encontrado en todos estos días nada potable que llevar a este bloc bitacoriano. No es eso. Y no es para tanto. Simplemente, la vida a veces no te pide este tipo de ajuste de cuentas periódico.

Escribo esto no sin rumbo fijo, pues el motivo que me impulsa de nuevo a este confín de la nada es escuchar en las ondas precisamente un espacio de intimidad a medianoche, un reducto al final de la calle llamado La Madriguera, el nuevo programa de Diego Manrique, esta vez en RNE 1. Como complemento a su Ambigú, esta vez el periodista nos abre la puerta de un club distinto, más pausado, abierto al susurro de otros temas colaterales a la música, y un club donde se fuma más. El humo del tabaco no se empasta en el decorado tan bien como a estas horas de la noche.

La Madriguera se estrena hoy y ya nos ha puesto a tono. Un poco de Sinatra, otro poco de la Fitzgerald, un tanto de Dean Martin que sirve de preámbulo a una disertación sobre lo cool… No ha querido abrir parloteando con una declaración de principios. Sus intenciones han quedado bien claras. Ha venido a interrumpirnos la velada con un telón confidente y que promete ser fiel. Larga vida a La Madriguera.


¿Puede parecerse la nueva Joni Mitchell a la canaria Rosana? Perdón.

viernes, agosto 17, 2007

ELVIS: una compilación cualquiera

  1. Rubberneckin' (Almost in Love -1970)
  2. I Got a Feelin' in my Body (Good Times-1974)
  3. Mean Woman Blues (Loving You-1957)
  4. We Can Make the Morning (Elvis Now-1972)
  5. A Little Less Conversation (Almost in Love-1970)
  6. Change of Habit (Let's be Friends-1972)
  7. Way Down (Moody Blue-1977)
  8. Any Day Now (From Elvis in Memphis-1969)
  9. Long Black Limousine (From Elvis in Memphis-1969)
  10. Patch it up (That's the Way it is-1970)

jueves, agosto 16, 2007

EL DÍA DE ELVIS

Siempre me prometí a mi mismo que cuando cumpliera 30 años viajaría a Graceland y visitaría la tumba de Elvis. Creo que la promesa se verá incumplida. Hoy se cumplen precisamente 30 años de su muerte, una semana antes de mi 30 cumpleaños.

Tal vez este dato casual, el de la cercanía de fechas, haya influido a lo largo del tiempo en mi vinculo personal con su figura y con su música.

Elvis siempre ha estado ahí, desde que tengo conciencia. Antes todavía que Beatles o Stones y todo el batallón preheavy de los setenta, Elvis Presley ya inundaba de canciones e imágenes mi cabeza.

Tampoco he sido nunca un fanático. Ni un pirado impersonator. Ni siquiera un devorador de su biografía. Simplemente estaba ahí, formaba parte de mi universo vital y casi siempre le anteponía a cualquier otro referente musical. No le adoraba, tan sólo le respetaba y era mi número uno a la hora de perpetrar sus standards en la ducha. A veces, incluso, me daba fuerte por su época gordinflona de Hawai o Las Vegas, pero nunca he negado su grotesca caída libre, su delirante tramo final, la vergüenza ajena que provocaba su sola presencia sobre el escenario.

Pero era el jodido Elvis Presley y su vida era el rock. Siempre estará ahí.

martes, agosto 14, 2007

A Golpe de Bisturí

Una mujer en ropa interior está en la cama junto al cirujano plástico Christian Troy. De repente, nuestro hombre dice:

– Cuidado con los dientes ahí abajo, cariño.

De “ahí abajo” aparece otra mujer, más joven. El hecho es que las dos mujeres son madre e hija. La madre opta entonces por instruir a su retoño en el arte de la felatio. La niñita, jugueteando ahora con el pecho lobo del médico, intenta besarle. Sin embargo, éste rehuye el contacto. Le da repelús después del sexo oral, anal y total. Ella se escandaliza y se lo chiva a su mami.

– O sea, que nuestras lenguas están bien para metértelas en el culo pero no para metértelas en la boca. – Le espeta ella. – Hija, ¿sabes qué mujeres no dejan que se las bese? Las putas. Y nosotras no somos putas.

– A lo que él responde. – No, tú eres la madre del año, no te jode.


Este diálogo está extraído del capítulo de ayer de NIP/TUCK, o lo que es lo mismo, A Golpe de Bisturí, serie que emite la inefable Telemadrid. Los más madrugadores puede que desconozcan el encanto de una más de las producciones que me suele quitar horas de sueño. Una más, sí.
Miami es el glamouroso escenario donde dos amigos regentan una clínica de cirugía plástica. Dos amigos antitéticos. Sean McNamara, el más sensato, lidera una familia disfuncional; Christian Troy, el más insensato, vive a todo tren tirándose a los “mejores culos de South Beach” (palabras textuales). La serie exhibe un halo de savoir faire acorde al de este personaje y compagina drama y humor negro en dosis alternas. Problemas de orientación sexual, madurez, amistad, misoginia, autoestima... Una coctelera de lo más atractiva, capaz de seducir entre otras personalidades a Kathleen Turner o a Brooke Shields, dos invitadas en el capítulo de ayer.
El estilo directo y afilado de sus diálogos y tramas se ve corroborado por escenas subidas de tono y secuencias de quirófano asquerosas de cojones. El celofán lo pone una banda sonora exquisita.

viernes, agosto 03, 2007

Cool Hunter vs Oswaldo Cornelius

Ahora que tú, querid@, te emperifollas cuando cae la tarde y te dispones a pasear tu esqueleto por las terracitas más chulis de tu pueblo, tienes dos fuentes de información y consejos para vestir, hablar y fardar a la última. Por un lado, Cool Hunter, que como su propio nombre indica anda a la caza del garito, espacio, tienda y gadget más fashion. Por otro, el blog de Oswaldo Cornelius, principal artífice del repuesto fanzine Le Bon Vivant, un descacharrante y profesional esfuerzo por llevar la vida de los freaks norteamericanos más famosotes a la rutinaria y mísera existencia del populacho hispano.

¡Ya no tienes excusa para no parecerte a la Posh Spice, pues cualquier pocholada, cualquier cotilleo, cualquier memez de vida o muerte, puede ser tuyo!

miércoles, agosto 01, 2007

1 de agosto: verano horribilis

Verano infernal, calor pegajoso. Incendios en las islas. Cortes de electricidad en la urbe. Obras sempiternas dale que te pego. Regresar de vacaciones siempre supone un trauma y más cuando el lugar de aterrizaje es Madrid, el foro español recalentado. Tras nuestra visita anual al desierto almeriense, ya sólo nos queda el Tomate para refrescarnos por las tardes. Bueno, el Tomate y el Cuore, una revista de la que recomendamos especialmente su reciente Especial Aarg. Nicole Richie, Kate Moss, Lindsay Lohan, Sienna Miller, Mischa Barton, Victoria Beckham, Mary-Kate Olsen, Britney Spears y, la reina entre las reinas del cutre-glamour, Paris Hilton, forman parte de la lista de la nueva realeza y este número veraniego saca lo peor de todas ellas. Una delicia ideal para constatar que el famoseo luce un envidiable nivel de oligofrenia. Un bálsamo para combatir el calor.

Para engañar a los sentidos, recréense con la visión de la Playa de los Muertos.

jueves, julio 19, 2007

Padre: este accidente tiene delito

Más de 500 demandas de abusos sexuales en la arquidiócesis de Los Ángeles vuelven a situar a la Iglesia católica en el ojo de un huracán del que parece empeñarse en no salir. Por un lado, la ley norteamericana permite alcanzar un acuerdo económico entre las partes y así no juzgar a los culpables como sería lo lógico. Basta con cambiar al pedófilo de parroquia y, a veces, ni eso. Por otro, la exposición de estos escabrosos sucesos en los medios de comunicación obliga a los jerifaltes eclesiásticos a dar la cara. Pero, lejos de zanjar la cuestión con declaraciones y decisiones ejemplares, optan por encubrir su propia mierda hasta que el personal ya no puede soportar el hedor.
El nuncio del Vaticano en España se expresó ayer en estos términos: En otras entidades, una persona que ha tenido un accidente, que ha tenido ese defecto, se procura corregir. El obispo lo lleva, por otra parte, procurando ayudarle sin echarlo, y en cambio se hace una página entera, eso se llama discriminación. Accidente. Defectos. Muy bonito, don erre que erre. Con estas intolerables actitudes, la curia cava a destajo la zanja de su propio descrédito, incluso el que fomentan en los propios creyentes, irrevocables en su fe pero un poco más desconfiados día a día en un sistema politizado y radicalmente empecinado en abochornar la razón más elemental.
Resulta imposible conceder el más mínimo beneficio de normalidad a una institución avocada a su juicio final. El mismo que no reconocen para sus colegas pederastas. El mismo al que se oponen y que separaría inocentes de culpables a ojos de la bendita ley terrenal.

Una prueba más de que ya va siendo hora de toparnos con un gobierno que de una vez por todas ponga en su sitio a la jerarquía católica. El zapaterismo, ese que ha sido demonizado por sotaneros y coperos en base a su ateísmo y a su fundamentalismo laicista, también es el mismo que no ha sido capaz de frenar el avance de las ansias recaudatorias de la Iglesia, adherida sin remisión al concepto de Estado con su consiguiente cuota de poder intacta. Ese bien común representado en la expulsión de todo catecismo e incienso del paraíso del gorroneo y la buchaca no es patrimonio de izquierdas ni derechas. Tan sólo pertenece al recto pulso de una administración sensata y valiente.

lunes, julio 16, 2007

De vuelta del Summercase

Como era nuestra obligación, estuvimos en el erial de Boadilla del Monte, el Summercase Festival. Un intenso fin de semana en el que pudimos chapotear de lo lindo con las actuaciones de nuestros grupillos favoritos.
Un improvisado top 3 de momentazos festivaleros:

- LCD Soundsystem. El puto delirio.
- The Gossip. Impagable ver a la oronda Beth descalza y dándolo todo.
- The Flaming Lips. Wayne Coyne afónico, un sonido mejorable pero... imbatibles. (ver vídeo)

Otros chous a destacar: PJ Harvey y su personal puesta a punto; !!! y su radical punk bailable.

jueves, julio 12, 2007

Ladies & Gentlemen: mr. ALL GREEN!!

Ayer tuvimos la ocasión de comprobar el magnífico estado de forma del reverendo Al Green. A su paso por el festival Via jazz, el tipo se marcó una actuación estupenda, plena de entusiasmo, sonrisas, bailoteos seductores y falsetes marca de la casa. Bajo el abrigo de una banda poderosa, All Green demostró que sigue siendo algo así como el hilo de seda del soul (como bien podría decir Andrés Montes). Para muestra, un botón youtube.

miércoles, junio 27, 2007

Ayer por fin asistí a la retrospectiva que del fotógrafo neoyorquino Andrés Serrano se ha organizado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid con motivo de Photoespaña 2007. El dedo en la llaga se ha hecho llamar. Bien, pues centrándonos en su colección de imágenes de La Morgue, la exposición sirve para una cosa: incidir en el manido debate de la validez actual del arte. El arte como falacia, el arte como instrumento de golpear conciencias o el arte en sí mismo. Las fotos de cadáveres que fotografía Serrano por sí solas pueden generar empatía o rechazo, pero si acudimos a ellas desde un supuesto, desde la premisa de que esta obra, en concreto, tiene como fin la búsqueda de la belleza en la muerte, tendremos que constatar su fracaso. ¿Por qué? Porque no ha acudido a situaciones o circunstancias relacionadas con el óbito, idea que pudiera ser sin duda interesante, sino que se limita a fotografiar cuerpos aislados, sin más contexto que el del motivo de la defunción (palizas, accidente, enfermedad, suicidio). Por eso, si atendemos a la iniciación del artista a principios de su carrera en el mundo de la publicidad, reafirmaremos la sensación de que nos está dando gato por liebre. Andrés Serrano no busca belleza en la muerte, tan sólo la embellece.

De acuerdo con la nota explicativa a la entrada de la sala, comulgaríamos con el postulado de que la sociedad vive de espaldas a la muerte, pero no tragaríamos con el papel del autor como catalizador para revertir tal imaginario. Desde luego, no parece que el trabajo se hubiera tenido que limitar a artificializar el momento del depósito y la camilla, más que nada porque la visualización de una muerte cosmética no vale más que para reaccionar igual que se reacciona ante una portada del Vogue. El rostro de un niño ahogado o la imagen de un par de brazos con cortes sangrantes pueden ser tan saludables como el cuerpazo de Christy Turlington. Puede ser, pero ¿qué más da?

Sus fotos son exuberantes, plenas de color intenso y encendido, son instantáneas de gran formato que se valen de las técnicas de toma, iluminación e impresión más deslumbrantes (por ejemplo, la del cibachrome, a pesar incluso de quedarse en la fase analógica, sin llegar nunca a la era digital), herramientas todas apegadas a la publicidad y que no valen más que para potenciar el teatrillo del engaño, para maquillar la carne sin asir el espíritu.
Ahora bien, si Serrano no quería buscar nada, se ha encontrado con propaganda a toneladas. Hasta en el Senado de los Estados Unidos, aunque esa es otra historia. Bien por él, entonces.

Esto nos lleva, como decía al principio, a preguntarnos una vez más por la credibilidad del arte, más allá de su concepción o percepción como experiencia. Muchas veces nos vemos obligados a frenarlo ahí, otras demandamos algo más. En cualquier caso, no queremos engañifas. Nos solemos quejar de la voluntad, en ocasiones, snob del diseño, entendido éste como uno de los hermanos bastardos del arte, del desorbitado coste de su exclusividad o de su apego a las modas y tendencias, comentario éste debidamente puesto en cuarentena. Sin embargo, obviamos el valor intrínseco de cada pieza, un valor utilitario irrefutable que habría que relativizar en lo concerniente a los intocables objetos artísticos. No es lo mismo unas Meninas que un plano de Frank O. Gehry, no es lo mismo las pinturas rupestres de Altamira que un cuadro de Pollock, como no es lo mismo una flor de Imogen Cunningham que una instalación conceptual de cuatro gilipolleces una encima de la otra. Y eso que una de las creaciones más influyentes de todos los tiempos puede que sea el urinario de Marcel Duchamp. Ahí voy. Al menos, una meada a resguardo reconforta. No estaría de más una visión más dulcificada del mundo del diseño frente a una visión más crítica y menos bobalicona del mundo del arte. Porque estamos en lo mismo, ¿qué es arte? Ni zorra.

viernes, junio 22, 2007

VUELVE LE BON VIVANT!!!

Así es, amigos. El fanzine más descarado, delicioso, aromático y perfumado, el que loa la ertipe de los bon vivants como está mandado, el fanzine Le Von Bivant, vuelve a nuestras manos. Será a partir de julio de este año. Nos comemos los muñones de la impaciencia.

Con nuevo blog de su principal artífice recién estrenado.

EL FARY HA MUERTO

Como bien me mandó un amigo: "aquí está una imagen suya de archivo".

lunes, junio 18, 2007

El fútbol es la polla

Ayer por la noche, minutos después de acabar la jornada liguera y con los bocinazos de mis vecinos moratalacíes entonando el alirón, le comenté a mi compañera, amante, novieta, amiga y enemiga deportiva cual iba a ser el título con el que iba a abrir mi blog al día siguiente. Este “El fútbol es la polla” no pareció gustarle y me sugirió su preferencia: “El fútbol es así”. Demasiado obvio, plano, demasiado insuficiente para describir la grandeza de un deporte bárbaro y bastante absurdo que, en estas últimas semanas, ha alcanzado unas cotas de rareza no observadas por un servidor en muchos años, tal vez nunca. No voy a ocultar mi forofismo culé (otra vez Vázquez Montalbán vuelve a inspirar parte de lo aquí expuesto como ejemplo del seny más popular y menos burguesón de la afición blaugrana), ni mi consiguiente antipatía madridista, ni mi histerismo cardíaco. Tampoco mi concesión al recuerdo de unas ligas ganadas en rocambolesca e hilarante resolución de última hora. Las cartas sobre la mesa.
Pero lo que me induce a titular este lunes con semejante ordinariez se debe a mi incredulidad, a mi intacta capacidad para no dar crédito a lo que ven mis ojos y escuchan mis oídos, ese carrusel beodo de inexplicables resultados, de jugadas imposibles, de piruetas del destino deportivo. Pero todo desde el punto de vista barcelonista, el de los eternos segundones y llorones, que en el fondo saben/mos a qué están/tamos predestinados y que son/somos conscientes de que su/nuestro yan siempre amenaza hasta en el éxtasis de la victoria. Y es que el fútbol es la polla, señores. Sin más. Es la frase que creo mejor resume este sindiós.

viernes, junio 15, 2007

En ausencia de Manolo Carvalho

No abundan en nuestra sociedad, en estos tiempos que corren, figuras que conciten influencias y sinergias de tanto arrastre como la de Manuel Vázquez Montalbán. Su nombre, casi cuatro años después de su muerte, sigue pareciéndonos familiarmente unido a una cotidianidad pensante que, sin embargo, se nos revela huérfana de sus análisis y columnas (como bien escribió Manu Leguineche, su tocayo fue el mejor militante del Partido Columnista). No se cumplen aniversarios de su llegada ni de su despedida –pero si de nuestra democracia, cinco años más tarde de sus bodas de plata, que aquí todo se celebra-, tan sólo me animo a escribir estas líneas a favor de su memoria por el mero hecho de haberme topado en el maremágnum internauta con una colección de artículos que no deberían pasar desapercibidos para los que antaño le leían y para los que, creciditos ya, buscan referentes o plumas sólidas sobre las que apoyar su alumbramiento a la crítica social de cada día. Vázquez Montalbán vertía a destajo experiencia y sabiduría, vaciaba su visión tan utópica como escéptica en formatos para todos los gustos. Su ingente obra destila el firme pulso de la coherencia, de sus poemas a sus críticas gastronómicas, de sus Carvalhos a sus ensayos. Para empezar a revivirla, pueden recordar algunos de sus artículos periodísticos, pues dicha recopilación incluye desde un juramento de amor eterno a Sharon Stone a una revisión diáfana de los nacionalismos, de reflexiones tras el 11-S y su consiguiente reivindicación de las posturas antiimperialistas de Noam Chomsky a la visibilidad de movimientos definidos como conciencias externas en su lucha por fomentar redes que creen libertad. Clarificadores argumentos del fenómeno globalizador, apasionados análisis de la Barcelona contemporánea, sus particulares renuncias al capitalismo y, por supuesto, sus reveladores intentos de superación de la izquierda anquilosada e impotente, forman parte también de estos artículos. Más de uno debería recuperar para sí aquellas líneas: “ Hace un par de años sostuve la propuesta maximalista de la desaparición temporal de los partidos de izquierda realmente existentes y el paso a una fase constituyente de una nueva radicalidad basada en el análisis concreto de la situación concreta y en la metabolización de un nuevo saber social, un nuevo lenguaje y la oferta de formaciones políticas que no arrastrasen los restos de su pasada significación a través de una patética, cotidiana falsificación de la relación entre significante y significado. Si abrimos los estuches de Izquierda Unida, Partido Socialista Obrero Español, Partido Comunista de España, Iniciativa per Catalunya, Esquerra Unida, nos echaríamos a reír porque les sobra o lo unido o lo obrero o lo comunista, y las políticas efectivas cada día están más marcadas por la pulsión de permanecer o de sobrevivir. Las formaciones políticas de la izquierda no nacieron para permanecer o para sobrevivir, sino para cambiar las relaciones humanas según ideas de progreso y a partir de un determinado nivel de evolución. Esa idea de cambio para el progreso se ve cuestionada hoy por la carencia misma de una idea de progreso común a la izquierda y servida por estrategias posibles pero intencionalizadas. Para salir del círculo vicioso de una izquierda que se muerde la cola no queda hoy otro recurso que la presión de una ciudadanía a la vez crítica y consciente que vaya de la pasividad del voto a la actividad de la presión social mediante la organicidad. Diluir esa organicidad en cualquier formación política tradicional significa contribuir a alimentar el ensimismamiento burocrático y a aquellos poderes fácticos escasísimos que los partidos colocan por encima del bien y del mal y por encima de sí mismos para que hablen de usted a tú, nunca de tú a tú, con los señores del mercado y el misil inteligente.”

viernes, junio 08, 2007

TURBONEGRO: NUEVO DISCO!!!

Pincha en la mancha de orín y escucharás el último disco de Turbonegro.