viernes, marzo 30, 2007

United 93: aún estoy acongojado

Todavía me dura el tembleque. Ayer por fin tuve la ocasión de ver United 93, el último trabajo de Paul Greengrass. Y, como leyendo la crítica del portal Las Horas Perdidas no puedo sino corroborar cada una de sus opiniones y sensaciones, mejor será que os trasplantéis a su web y la leáis.

Un peliculón, un impresionante ejercicio de recreación cinematográfica basada en hechos crudos y reales como los del 11-S pero sin apoyarse casi en la dramatización. El director, oculto tras el estilo documental, organiza unas coreografías impecables y verosímiles, de gran mérito. Y, tras hora y media de tensión y ritmo palpitante, veinte minutos que dejan sin aliento. Angustiosa pero brillante.

martes, marzo 20, 2007

Cine con mucho humo

A veces lo pequeño se vuelve gigante y lo que con cariño se llama menor puede revelarse en unas proporciones magníficas. Algo así pasa con el cine, un arte repleto de pequeñas joyas que por sus aparentes dimensiones no llegan a ser lo que realmente merecen. La 2 pasa Smoking Room, uno de esos hallazgos medio recientes en la perdida cinematografía española y que el programa de turno utiliza como previo para ahondar a lo largo de un debate de enteradillos en ese marasmo de tenderete, lugares comunes y frustraciones que desde la distancia parece que es sinónimo del cine patrio.

La revisión de esta peli me produce las mismas sensaciones que la primera vez. Sigue funcionando. Media sonrisa pero medio morro torcido por la agitación y la acidez de estómago que produce tanta hiperrealidad. Lo falso tomado como la más absoluta de las realidades, en una concepción cercana a la de Umberto Eco. La oficina, como principal microcosmos de la deshumanización, lleva generando en la sociedad comportamientos paranoicos similares a los mostrados por la peli de Roger Gual y Julio D.Wallovits. De esa esquizofrenia urbana a las situaciones peripatéticas –la paliza al personaje de Eduard Fernández, por poner un ejemplo- sólo hay un paso. Todo subyugado a una excusa argumental que no puede ser identificada como macguffin, pues tiene mucho que ver con los trasfondos: la recién llegada cultura sin humo y la dictadura de los mecanismos pendulares que genera.

Menos mal que aquello termina con los versos cantados de Serrat: (…) Si la rutina te aplasta, dile que ya basta de mediocridad... Hoy puede ser un gran día, date una oportunidad.

Gracias, majo.

domingo, marzo 18, 2007

ÁTOMO RUMBERO (Arde Pamplona, y no lo digo por el PP)

Lo de este viernes pasado en la madrileña sala En Sol fue cita obligada. Los Caballitos de Dusseldorf, de Murky y Olaf, y la presentación en la capital del último trabajo de Atom Rhumba, tras un porrón de tiempo sin aparecer por aquí. Casi ná. A los primeros no les llegué a ver debido a la escasísima duración de su show doo rag y a la insufrible agenda social del colega que me acompañaba. Otra vez será, chatos.

Sí llegué con margen para tomar posiciones frente al escenario donde los átomos pamplonicas descargaron su arsenal de infeccioso funky. Funky guarro y bailón. Y, pese a la tocada voz de Rober y a las malas sensaciones descritas por Iñigo Firehead en el cuarto de baño de un antrazo cercano, mi visión del concierto fue ajustada a los cánones de su idiosincrásico directo: soul sudoroso, ritmos frenéticos, poses chulescas, frescura norteña, funk retozón y contagiosas dosis de buen rollo. Su nuevo Amateur Universes sonó contundente, el saxo tenor de Joe rugió hasta recordar la hipnosis que producía el de Dana Colley de Morphine, Iñigo agitó las maracas ceñidas a su pelvis y la banda se lo pasó tan bien como un público que empezó frío.

Decir que Atom Rhumba es de lo mejorcito de este país comienza a ser un eufemismo hasta irritable.

miércoles, marzo 14, 2007

La voz de Malcom X en Harlem, junto al Apollo

La Dalia Negra, más oscura que negra

Ayer ví la Dalia Negra, la última peli de Brian De Palma y que pasó por nuestros cines hace ya algunos meses. El hecho es que no me enteré de gran cosa –influye que gran parte de los diálogos se me escaparan por la deficiencia del sonido, y es que la piratería no es perfecta, amigos- pero me da que tampoco es especialmente relevante para enjuiciar el conjunto. Está bastante claro que De Palma ha querido aprovecharse de la buena acogida que tuvo LA Confidential, basada también en una novela de James Ellroy, pero que se ha quedado a bastantes cuerpos de la peli que dirigiera con mejor pulso y tino Curtis Hanson. En aquella encajaban con más soltura las piezas del rompecabezas, la narración era más fluida y, sobre todo, los personajes y las interpretaciones que de ellos se hacían, resultaron tener mayor solidez. Russell Crowe, Guy Pearce y Kim Basinger –con la inestimable presencia de Kevin Spacey y Danny DeVito- no obtiene respuesta en el triángulo de La Dalia Negra, con una Scarlett Johansson ridícula y poco creíble. Ni siquiera la puesta en escena y la construcción de la acción me impresionaron como así pensaba que iba a ocurrir con un director que siempre envuelve sus trabajos en una factura impecable. Deficiente no es, ojo, pero salvo algunos tics de su catálogo violento y visual no me supo a gran golosina para sus fans. (Curiosamente, en estos días se proyecta El Buen Alemán, de Soderbergh, otro de esos caprichos que el buen director lanza sin mucho más que ofrecer que el divertimento de él y sus colegas. Porque una vez más, el envoltorio prima sobre la historia. Y para ver esta peli prefiero Sin City, la verdad) Una pena, pues a priori no parece sencillo encontrar un mejor director para llevar al cine las historias obsesivas del escritor nacido en Los Angeles. No faltan las intrigas de Hollywood, el sexo en sus formas más peligrosas y censuradas de la época, la voz en off, las pesquisas policíacas, la truculencia y la negrura de los años cuarenta. Pero eso es cosa de Ellroy.

Otro día hablaremos de aquellos escabrosos acontecimientos en los que se basa la novela. Como dice el protagonista: los ricos viven de forma diferente y mueren también de forma diferente.

Por cierto, curiosa la comparación de los dos carteles, ¿no? Casualidades...

martes, marzo 13, 2007

Al hilo de la viñeta de Mauro Entrialgo, recomedamos a todas esas personas ultramodernas y viajeras que visitan este foro, una visita a este hotel, albergue de diseño y palacete restallante para mochileros con American Express: el chic&basic Born

miércoles, marzo 07, 2007

Nos llega a nuestras orejas la noticia del próximo lanzamiento para el mes de mayo de la revista Cahiers du cinéma, en versión española cañí. Buena noticia, en principio, aunque habrá que ver si la línea a seguir es la de la pedantería gabacha o si, por el contrario, se impone una inclinación más apegada a los recursos ibéricos, tales como Condemor o el guarrete de Vicente Aranda, por poner un par de ejemplos de la vastedad fílmica propia de nuestro país.
La obra de Mauro Entrialgo siempre es recomendable. Desde hace meses la recomendación internauta es la de su blog en El País. Una delicia entre tanta morralla.

lunes, marzo 05, 2007

Y van y le dan al pesado de Al Gore el puto Oscar documental. Bastante tuvieron con nominar a Campamento Jesús. Demasiado heavy, demasiada verdad incómoda como para sacarla tan a la luz. Por ahora sólo se contentan con premiar la contaminación ambiental. De la referida a la moral ya se encargan de ventilarla en privado. Por cierto, Al, ¿cuándo harás un libro o un documental sobre tu ineptitud en políticas verdes durante tus años de vicepresidencia? Pírate, chato.

A Morricone le conceden –soez expresión viniendo de la Academia de Hollywood- un Oscar y entra en el olimpo de los mitos italianos galardonados con una estatuilla. Como bien dice en la reciente entrevista publicada en el colorín dominical de El País: Sí. Ya se lo han dado a Fellini, a Antonioni, a Dino de Laurentiis, a Sofia Loren y a mí. No está mal representado su país. El anciano cascarrabias luce una gruesa coraza que le ayuda a no ceder un ápice la visión que pueda tenerse de su recta personalidad, de su mirada implacable, de sus decorazonadoras respuestas. Si acaso puede agrietarse al comprobar la desazón que provoca en sus interlocutores, dando paso al abuelete que a buen seguro debe ser en la intimidad de su caparazón. Pero le da hasta para criticar la banda sonora compuesta por su colega Clint Eastwood para su última película. Genio y figura, y es que a Eastwood aquí le ve más como un intruso que como un cowboy o un cineasta de altura.
Y, a pesar de que él denueste sus trabajos en el spaghetti por su irrisoria proporción respecto al resto de su obra, es imposible no machacarle con aquellas polvorientas instrumentaciones de Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo. Otra cosa hubiera sido si le hubieran dado el premio por su composición para La Misión, tal y como él mismo creyó haberse merecido.
En cualquier caso, está claro, como reza su último y heterogéneo disco de homenaje: We all love Ennio Morricone.

miércoles, febrero 21, 2007

ANNA NICOLE, AL MÁS PURO ESTILO MARILYN

Y la cosa va de esquelas, oyes. Que me he empeñado en que este foro sea un original espacio necrológico. Bueno, también es verdad que más de uno me pone la cosa a huevo. Ahora, tras ilustres dinosaurios de los escenarios, el turno es para la diva neumática Anna Nicole Smith Ya tenía yo ganas de rendirle unas sentidas líneas. La playmate que quiso ser Marilyn no pudo emularla en el estrellato enciclopédico de Hollywood pero su tenacidad y sus innegables armas de mujer la colocaron en un pedestal destinado solo a las celebridades más rotundas.
Una de las inquilinas definitivas de la Playboy Mansión desarrolló una carrera meteórica en esto de ir al grano delante de los medios. Su fin, su sentido de la vida, fue siempre el de ser famosa, sin más. Pero con un par de ovarios –venga, vale, un par de enormes razones mamarias se imponían a todo- y nula vergüenza. Su obsesión por arrastrar la fama hasta los límites de la Monroe desestabilizó su cordura e hizo reventar la báscula en tiempo récord. Problemas con drogas, un currículum sentimental simpatiquísimo, un matrimonio gagá, un pleito interminable… Y un prematuro final para lucir titulares. El penúltimo capítulo es su cadáver embalsamado luciendo un preocupante estado de descomposición.
Lo dicho, la conejita que quiso ser Marilyn truncó sus expectativas. ¿O no? Porque ¿hay una manera mejor de imitarla? La polémica continúa y todos seguimos hablando de ella. Bien por Anna Nicole.

viernes, enero 26, 2007

JESUS ARMY

Acaban de estrenar en la televisión un documental escalofriante: Campamento Jesús. De fondo, los tentáculos de la iglesia evangélica en la Casa Blanca. En primer plano, la revelación de una serie de familias volcadas en la causa evangélica, que no es otra que la de reclutar niños para una causa todavía más siniestra: moldear soldados capaces, al igual que en otras latitudes, en otras épocas o en otros regímenes, de morir y matar por la palabra de Dios. La dureza y la validez de esta película radica en su sinceridad, en introducirnos sin complejos en la cotidianeidad de este grupo extremista, en el testimonio directo de reclutadores y reclutados. Y el peligro de la existencia de esta organización y de este caldo de cultivo no es considerarles una secta más, donde una serie de sinvergüenzas se aprovechan y se enriquecen de la situación, el canguelo que suscita es comprobar que estos tipos, al menos algunos, creen firmemente en tan sombrío fundamentalismo. Son los fanáticos perfectos.

Y, por si fuera poco, asusta su concentración de poder, una inercia favorecida por la administración republicana. De hecho, aparece la figura de Ted Haggard, el antiguo presidente de esta iglesia y antes consejero en la sombra del equipo de gobierno, que deja bien claro la enorme relevancia en las urnas de ese supuesto 25% de la población norteamericana que forma parte de las filas evangélicas. Millones y millones de pirados radicales al servicio de una idea apocalíptica. El señor Haggard fue relevado de sus funciones por ciertos escarceos con drogas y efebos a su cargo.

Otro de los ejemplos de la expansión de esta metástasis es la introducción en el Tribunal Supremo del juez Alito, un capo de la radicalidad más chiflada pero decisiva en la política de los Estados Unidos. George Bush aparece como el gran salvador, el sincero adalid de la voluntad cristiana. Un Bush sonriente de cartón y a tamaño natural sirve de excusa para su veneración en la campamento. Sus teorías creacionistas, en contra de las versiones científicas de la aparición del hombre en la tierra, así como su lucha antiabortista, es sustento para el paletismo de esta gente. Al grito de: “¡qué sienta vuestra guerra!”, los fieles y descerebrados adeptos se convierten en niños predicadores, pequeños seres de impresionante locuacidad, de verborrea fácil, de cerebro impecablemente lavadito. Los mismos resortes aberrantes con que en otros países se construye la guerra santa, aparecen en los cimientos de la sociedad norteamericana. Enaltecimiento de las masas para crear firmes principios rayanos en la irracionalidad. Parala amenaza. Su emisora no es muy tranquilizadora, pero por lo menos observamos a un cristiano que cree profundamente en la separación entre la iglesia y el estado. Algo es algo. poner un poco de cordura a tanto delirio, se nos presenta a un locutor como el único capaz de denunciar y advertir

Momentos también de mucho estupor son los dedicados al rock cristiano y a la gordinflona que está al frente del campamento en el instante en que bendice monitores, sillas, electricidad, presentaciones de Powerpoint ante la presencia inquietante del maligno. Pero lo que más yuyu da es ver levitar, sollozar, gemir, chillar de locura a niños y niños marcados para siempre con el estigma de unos padres cabrones y chalados.

“¡Esto es la guerra!” Será japuta la tipa...

jueves, enero 25, 2007

Por fin, REDD KROSS: corto, incómodo pero casi perfecto

Ayer fue uno de esos días. Si uno no quería faltar cuando se pasase lista había que estar en la sala Joy Eslava de Madrid. De ahí que el céntrico teatro de copas se hiciera pequeño a ojos vista ante la avalancha de público ávido de reeditar las buenas sensaciones que los Redd Kross dejaron en su anterior visita a España en el festival Azkena. El caso es que yo ni siquiera estuve en Vitoria, con lo que mis expectativas y mis nervios estaban disparados. La sala, decimos, por muy elegantona y acorde al espectáculo colorista de la banda californiana no está preparada para este tipo de eventos. Demasiados puntos ciegos, una pista muy limitada, unos palcos tan sólo aptos para las primeras filas, una engorrosa zona vip... Pasto de la tortícolis y los pisotones, por tanto. Críticas aparte, el sonido sí juega a su favor, y más con este grupo. Tras el consiguiente retraso, los hermanos McDonald y compañía aparecieron en escena y durante poco más de una hora dieron buena cuenta de su exquisito repertorio. Una lección de versatilidad y talento, de originalidad y energía, de frescura y melodía que dejó satisfechos a casi todos sus fans. ¿Algún hit de su primera etapa?, ¿El Pretty Please Me? Puede ser, pero nada que reprocharles. El Annie’s Gone y el Bubblegum Factory del Third Eye, el Crazy World y el Jimmy’s Fantasy del Phaseshifter, el Girl God y el Follow the Leader del Show World... Y el espectáculo de observar en vivo las evoluciones de una banda feliz y compenetrada. ¿Para qué pedir más?

La evolución de Redd Kross les hace ser aún más una rara avis. Si bien, su estética y su actitud permanece todavía en el encanto adolescente, su música recorre desde el feísmo garagero al power pop pluscuamperfecto, pasando por el hard rock, el glam, el ñoñopop o el mismo hardcore. A veces en una misma canción. La madurez insuperable. Como los hijos bastardos de los Beatles, como los herederos de Slade, como la visión calidoscópica de Kiss. Hubo, por tanto, sudor, coros, americanas de color chicle, bolón de espejos, posturitas made in Steve y Jeff McDonald, virtuosismo, sonrisas aniñadas, picardía a sus cuarenta y tantos tacos... Joder, si es que hace nada tenían treinta añitos. Joder, si hace nada nosotros teníamos veinte añitos. Joder...

Sólo nos queda esperar la llegada de su prometidísimo último álbum, tras diez años de sequía en estudio.

jueves, enero 18, 2007

LOS HOMBRES DE LA CULTURA: “LOS ARTISTAS"

De nuevo en la palestra. Tras el “No a la Guerra”, tras el 11-M y otras oportunidades de reivindicación, la plataforma de “nuestros” sabios representantes de la cultura regresan a las portadas de la prensa política y social. No se lleven a engaño, no les voy a llamar “titiriteros” –no deberían sentirse a disgusto con esta evocadora palabra-, para eso ya está el señor Losantos. Tampoco se asusten, aquí no somos adláteres del ínclito locutor copero. Lo que pasa es que, a pesar de no estar en plena sintonía con las ondas obispales –me viene a la cabeza la palabra “abisales”, no lo puedo remediar-, sí estamos más que hartos de las proclamas de los actores y demás gente de bien. Más que sus proclamas, su parapeto y la etiqueta que desde hace tiempo se han empeñado en pegar sobre él. Lo que más nos irrita en este foro no es que una serie de personas se posicione en contra o a favor de alguien, se coloque al otro lado de pancartas comprometidas con causas nobles, eleve su voz cual corifeo progre. Nanai, no se trata de eso. Allá cada cual.

Lo vergonzoso es que estos individuos se autoproclamen “hombres de la cultura”, “artistas”, algo que llevan haciendo demasiado tiempo. Igual estoy equivocado pero me da la sensación de que ese calificativo pesa lo suyo y no debería aplicárselo para sí nadie que no haya pasado por una serie de filtros impepinables: el público, por un lado; la historia, por otro; el análisis concienzudo de gente especializada en la materia, por otro más. Y, aún así, resultaría feo hinchar el pecho y enseñar el carné de “artista”, en plan Conchita Velasco. Mucho más cómodo es refugiarse en las faldas de un Pepe Sacristán o un José Manuel Caballero Bonald y, por ende, autodenominarse “artistazo”, “gente de cultura”. Hay que tener valor, hace falta mucho rostro. ¿Acaso a usted no se le ha puesto la gallina de piel cuando han presenciado la típica persecución de prensa rosa y el famosote de turno se ha girado a cámara con cara de ira y nos ha espetado a todos: “¡¡Dejen a los artistas en paz!!”? O cuando en una situación más sosegada, sin cortarse una miaja, ha puesto los ojos en blanco y se ha limitado a pronunciar: “Es que la vida del artista es mu dura” Y tú, flipando, que no te salen las cuentas de los discos que ha vendido la tal o el cual famoso. Ayyy, lo que hay que aguantar. Porque claro, ¿es que todos estos prohombres, sabios y lumbreras de nuestra cultura tienen que ser de izquierdas?, ¿es que no se puede ser director de cine, o escritor como Dios manda, o poeta de toda la vida, y ser de derechas? Pobre Norma Duval. Que Frade haga algo, ya.

martes, enero 09, 2007

Reflexiones en plata y en píxel

Ando a vueltas con retoques, trabajos, cursos, filtros y pinceles dentro de mi particular ascensión a fotógrafo de ratón y a diseñador de tijera. Mis siguientes impresiones acerca de la revolución digital en el mundo de la fotografía vienen suscitadas por un breve reportaje aparecido recientemente en El Semanal de El País titulado: “La estética Man Ray” y, que no hacen sino confirmar algunas de las opiniones vertidas por ciertos profesionales y alguna que otra conversación con amigos escépticos.
Siempre me he considerado un amante del laboratorio, la ampliadora, la cubeta y el negativo, empecé en esto con pesadas y rotundas analógicas y aún hoy tengo que saciar de vez en cuando el mono a inhalar mi buena dosis de Rodinal concentrado. Sin embargo, la patada en la puerta de la versión digital y su aliado y herramienta estrella, Photoshop, ha revolucionado el campo aficionado y profesional. Imposible sustraerse a ello, a pesar de que Chema Madoz siga utilizando el mismo esquema y la misma cámara de toda la vida o que Ouka Leele viera amenazado su particular visión de fantasía y color. Tan válidos son sus testimonios como los de muchos otros que han querido y sabido dar el paso o, en su defecto, han establecido alianzas y diálogos entre la fotografía de ayer y de hoy, que tal vez sea la misma, pero liberada de engorros, incomodidades y, sí, romanticismo.
Ahí puede estar una de las claves para que tantos y tantos hagan oídos sordos y prefieran subsistir en el pleistoceno. Hasta ahí, nada que objetar. Otra cosa muy distinta es aceptar o no la democratización de la fotografía –simples reparos sin demasiado impacto real- o enarbolar ese supuesto romanticismo atribuyendo a la fotografía digital valores que no tiene en propiedad exclusiva. La manipulación de imágenes y realidades suele ser la crítica más repetida, pero como bien reflejaba el reportaje de Man Ray, la fotografía es eso, manipulación. No en vano, tal vez el primer fotógrafo de la historia elevado a categoría de autor-artista, fue un perfecto manipulador, un mago del corta y pega, de las reinterpretaciones, del retoque. Pero claro, su biografía está en blanco y negro y Man Ray es intocable.
Hacer una foto significa tomar un montón de decisiones, es decir, alterar lo que para uno representa una realidad pero que para su vecino representa otra. O acaso, ¿hay una realidad unívoca? Picar el encuadre, tirar a la altura de la cintura o a la altura de los ojos, elegir un angular o un 50 milímetros, acoplar al objetivo un anillo ámbar o azul, un filtro ultravioleta o polarizador, hacer uso de una cámara lomo ¿no provocará imágenes distintas, a veces lejanísimas entre sí? Pues no se hable más, porque entonces habría que empezar a despachar el tema de la calidad y habría desmayos.

Manipulen, que es gerundio... o no.

jueves, diciembre 28, 2006

Blog necrológico: sin JB no bailo

Una pena. Da la sensación de que cada vez que un tipo famoso pasa a mejor vida aquí estamos para hacerle su obituario de fan. Y este no es lo que se dice un blog hiperactivo. Pero es que la ocasión de nuevo pide unas palabras. Se trata de la desaparición de James Brown, claro está. The Sex Machine cesó definitivamente su frenética existencia la noche de Navidad, dejando huérfano el cetro del soul y el funk. Un coloso de la interpretación, de una sudorosa puesta en escena, un macho cabrío que fue capaz de ser referente de unas cuantas generaciones y de no menos géneros, desde el rock & roll al hip-hop, un perfeccionista del show y del hedonismo, un yonky de las tablas y de otras muchas cosas. El Apollo y las gentes de Harlem están de luto, el Padrino negro ha muerto.

lunes, diciembre 18, 2006

Nueva York, siempre kilómetro cero

Tenía pendiente estas líneas desde que volviera de mi viaje otoñal a Nueva York. Siempre que vuelves de allí regresas con un impulso irrefrenable de contarlo, de poner por escrito las vivencias y emociones suscitadas, y casi te pones a ello en el mismo avión. Y esta vez te ves abocado a hacerlo porque has vuelto a encontrar lo que andabas buscando y es que, sin parafrasear el himno de U2, tengo que relativizar las agresivas palabras vertidas por Wayne County en la popular revista wuakanrolera Ruta 66. El marchoso y andrógino personaje se despachaba a gusto en la entrevista donde arremetía contra el recorte de libertades individuales impulsado por un gobierno, a su juicio, fascistoide cuya onda expansiva había entrado de lleno en la Gran Manzana. Sin cuestionar la validez de muchas de sus afirmaciones y sin haber buceado en las pantanosas aguas de la juerga underground neoyorquina para constatar su parálisis permanente, es de recibo continuar inflando la leyenda de la ciudad por excelencia. Y es que Nueva York sigue siendo Nueva York, a pesar de la ley anti-tabaco y del 11-S. Pasear por Central Park, desempolvar bibliotecas de arriba abajo, comprar discos después de irte de copas, andar sin rumbo fijo, pasar desapercibido, ver a los Knicks en el Madison –o el desastre que son hoy día-, disfrutar de Williamsburg, tararear Autumn in New York. Todo esto y mucho más es Nueva York, el kilómetro cero del mundo. Para siempre, espero.

viernes, diciembre 01, 2006

Showtime!! (enbiei basketball: American’s Game!!)

Pertenecer a una determinada generación suele acarrear muchos estigmas. Arrastrar unos recuerdos perennes sobre las mismas cosas y recordarlos una y otra vez con los mismos amigos es uno de ellos. Y ya si hablamos de la liga americana de baloncesto la cosa peta, señores. Haber nacido en el 77 y alrededores implica estar demasiado influido por la cultura de los ochenta, para bien y para mal, sobre todo para mal. La dichosa movida, la new wave, el heavy y la NWOBHM (la nueva ola del heavy metal británico), Maradona, Barrio Sésamo, La Bola de Cristal y el pesao del Trecet con su programa Cerca de las estrellas. Qué maravilla, en plenos exámenes finales del cole llegar a casa y pasar el trago con las verdaderas finales, las de la NBA. Y en qué momento, el bajón de los Celtics, el Showtime de los Lakers, la irrupción de los bad boys de Detroit y, por supuesto, el aterrizaje del señor Jordan. Y, ¿por qué carajo cuento todo esto? Pues porque al ver ahora algún partido de aquella época acabo comprobando que, con mi nefasta memoria, tengo memorizado en algún extraño recoveco de mi cerebro, cada uno de los quintetos iniciales de todos los jodidos equipos de la liga del año 1987. Acojonate, pero es la pura verdad. ¿Se acuerdan de Jack Sikma, de Roy Tarpley, Buck Williams o Chuck Person? Pues yo sí, y me alucina.

viernes, noviembre 03, 2006

Tiempos de camorra, de La Camorra

Algo más que un nuevo brote de violencia asociada a la sempiterna mafia napolitana está sufriendo estos días la capital de la región de Campania. Nápoles es el foco de atención de la actualidad italiana, pues una oleada de asesinatos vuelve a empañar las portadas de los diarios y la situación parece no estabilizarse. El gobierno de Prodi se ve superado y hasta baraja la posibilidad de desplegar tropas del ejército por sus maltratadas calles. Enric González, enviado especial del periódico El País, nos está haciendo día a día un ajustado retrato de la problemática y merece la pena detenerse en él. Hoy ofrece un nuevo capítulo en su interesante pero ya insoportable crónica de sucesos. El aislamiento, el mercado negro, el mercadeo de droga, la pobreza, el paro, la delincuencia juvenil... Síntomas graves que no alivian el caldo de cultivo donde la camorra expresa su cruda y sanguinaria dictadura.

Otro paisaje es el consustancial al de la mafia siciliana. Para diferenciarlo, para entender sus causas y, en general, para acercarse al fenómeno del crimen organizado en Italia, recomendamos el libro Historia de la Mafia, del autor Giuseppe Carlo Marino, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Palermo. El contexto y las raíces que inspiraron la personalidad y los avatares de la cinematográfica familia Corleone, el entramado social de una isla singular, las implicaciones políticas, la corrupción a cualquier escala, el mundo de los padrinos, el mundo rural, el cerco judicial de los jueces Falcone y Borsellino, sus tristes desenlaces, su legado... Un buen manual para viajar a Sicilia con otra perspectiva, habiendo asimilado que la mano de la mafia toca desde la pluma del banquero hasta la lupara del agricultor, desde el sello vaticano hasta la automática del gangster con gabardina y traje de raya diplomática

martes, octubre 24, 2006

TOP OF THE WORLD!!!!!

Recomendación: a todos aquellos que disfrutan con el cine negro, un DVD imprescindible: White Heat, o lo que es lo mismo, Al Rojo Vivo. Diez años después de su colaboración en Los Violentos Años Veinte, Raoul Walsh y James Cagney reeditaban su infalible apuesta por un cine aguerrido y con pulso, cine de gánsters, mujeres fatales, tiros y explosiones donde los personajes adquieren categoría de leyenda en parte gracias a sus propias inestabilidades emocionales. A la película se añaden comentarios de expertos en el género –Scorsese incluido- y una propuesta original, la de reproducir las proyecciones tal y cómo se hacían en aquella época dorada, es decir, un programa completo de Warner: un corto de comedia disparatada, un noticiario, una historia de animación –Bugs Bunny en este caso- y, por último, la peli. No se la pierdan, así volverán a ver a un Cagney que reivindicaba su papel en... Top of the World!!!