jueves, enero 24, 2008

TOP TEN 2007

Todo quisqui ya ha publicado sus top ten y sus listados de los mejores discos del 2007. Aquí va el mío:

1 American Gangster – Jay-Z
2 Sky Blue Sky – Wilco
3 Sound of Silver – LCD Soundsystem
4 Neon Bible – Arcade Fire
5 Grinderman – Grinderman
6 Myth Takes – !!!
7 Raising Sand – Robert Plant and Alison Krauss
8 The Hair the TV the Baby & the Band – Imperial Teen
9 Era Vulgaris – Queens Of The Stone Age
10 Hey Venus – Super Furry Animals

Vaya, qué moderno y previsible. Ehh, que no he metido a Radiohead. Eso ya me convierte en un revolucionario.

martes, enero 15, 2008

La tiranía del buenismo

Gentes hasta los huevos de esa suerte de dictadura de lo políticamente correcto: uníos!!! Hastiado por el feminismo rancio me hallo, arrinconado por la portavocía oficial del hecho progre, asqueado por una sociedad sometida por el imperio de un machismo que, lejos de contentarse con causar muerte y dolor, engendró criaturas que golpean y golpean la puerta equivocada, chillan y patalean asidas a un altavoz con la esperanza de cambiar un mundo que en parte ya ha cambiado. No puedo con tanta tontuna maquillada, con confundir educación con baba y revolución con pose. No es tanto una cuestión de hipocresía o de falsa moral, sino de no darse cuenta de las prioridades. Dejadnos en paz de tanta memez, de esta repentina ecología barata, de españoles y españolas, de amig@s y arrob@s, de cojones y cojonas. Síííí, ZP es el culpable, el caudillo de este maquiavélico plan de buenrollismo general que nos va a llevar a entonar el himno de los verdes valles y los cielos azules. Malvado eres tú y tu sonrisa boba de justiciero social. ¡Qué vuelva Solchaga! ¿Qué digo? ¡Qué vuelva Camacho! Joder, si sigo así voy a tener que pedir asilo en Libertad Digital.

jueves, enero 10, 2008

Recopilaciones Muuu DJ: tonadillas impostoras


Tras el primer volumen de las Muuu DJ Compilations, dedicado a la memoria de Elvis, ya se han puesto en circulación tres más: El disco del desierto, El disco del pantano y Nocturnidad y alevosía. Pronto publicaremos sus listados y portadas.

miércoles, enero 09, 2008

GANGSTA-STYLE

En las librerías aparece el libro Los Verdaderos Gangster en el Cine y en las carteleras la última peli de Ridley Scott, American Gangster. Va a ser que el hampa está de moda. Salgo de ver la película y necesito reposar. Tras dos horas de metraje no tengo muy claro si lo que he visto me gusta o no. A veces me pasa. Un par de cervezas y un pitillo más tarde me voy dando cuenta de que puede que el veredicto vaya a ser negativo. Lo sabía. Sabía que no podía confiar en el señor Scott. Sabía que la primera mitad de su carrera quedaba muy lejos, anclada en la memoria con nostalgia pero también con asombro hasta el punto de llegar a sospechar sobre la verdadera autoría de un puñado de obras maestras y peliculones de nuestra infancia.
La factura de American Gangster no es del todo rebatible. La interpretación de sus dos famosos actores desborda profesionalidad. La historia es jugosa. ¿Qué coño le falta o le sobra entonces a una peli donde se juntan tantos factores tan atractivos a priori? En mi opinión le sobra metraje, aunque no es el peor de sus defectos pues las horas pueden pasar volando si la dicha es buena. El ritmo, de una densidad sostenida en sensibles altibajos y arreones que incluso coquetean con el letargo, tampoco ayuda. También le sobra ambición, la de un tipo que anda a la búsqueda de Óscar tras Óscar y pretende, a través de una recopilación de planos y secuencias arquetípicas del género, legar su particular El Padrino o Godfellas –mientras Coppola trasciende el género y Scorsese lo representa en su quintaesencia, Scott se limita a fusilarlo al pie de la letra-. Y ahí es cuando percibo lo que le falta. Le falta alma. Y magia.


Eso sí, háganse con el último disco de Jay-Z. Ése sí que es un trabajo a la altura.

jueves, enero 03, 2008

Noche de Reyes: pinchada Real


Pinchen en la tarjeta de presentación para ver quiénes son los que pinchan de verdad. No se pierdan la cita en el Bar Badulake, en el madrileñísimo barrio de Lavapiés. Será la fies!

Serpentinas y villancicos a gogó.
Go-gós matarifes.
Folclore y refrescos.
Death metal y retro-funk-speed.
Carcajadas y roscón anfetamínico.

viernes, diciembre 14, 2007

Modas gilipollas de niñ@s pij@s. O al revés.

Sí, o modas pijas de niñ@s gilipollas. Vayan buscando las suyas. Yo en estas Navidades me voy a dedicar a pensar en ello. Pantalones pesqueros, camisetas de acid, calcetines de rombos, flequillo de Aznar, jerséis anudados sobre los hombros... Historia viva de nuestra estupidez. Ya verán qué gracia

miércoles, noviembre 28, 2007

Muerte al hilo musical

El portal Tablet Hoteles reivindica la asociación entre música y hoteles. Una manera de hacerlo es que los propios establecimientos creen sus propias compilaciones temáticas. Como la que el californiano Hotel Healdsburg elabora bajo el título Love Supreme:

In A Sentimental Mood John Coltrane
Take Five Dave Brubeck
When I Fall In Love Miles Davis
Search for Peace McCoy Tyner
Autumn Leaves The Cannonball Adderley Sextet
Hullo Bolinas Bill Evans
Say It (Over and Over Again) John Coltrane Quartet
Mood Indigo Marcus Roberts
Blue Monk Thelonious Monk
Flamenco Sketches Miles Davis

O como los Downtown Sounds del Soho Grand Hotel de Nueva York:

NY Excuse Soulwax
Poor Innocent Boys Cazals
Final Ahh (Nicky Remix) Hiltmeyer Inc/Parker Frisby
Juicebox The Strokes
I Bet You Look Good On the Dancefloor Arctic Monkeys
Neighborhood #3 (Power Out) Arcade Fire
Love Is an Unfamiliar Name The Duke Spirit
Pulsatron (Hugo Nicholson Vocal Mix) Siobhan Fahey
Love Is a Number White Rose Movement
Hate Cat Power

martes, noviembre 20, 2007

La Carretera

Termino de leer La Carretera, el aclamado best seller de Cormac McCarthy y premio Pulitzer 2007, y tomo aliento. Reposo los últimos párrafos que enderezan el camino torcido de la historia y que endulzan el sabor amargo de la travesía por el libro. Literariamente, decepciona su epílogo. Sin embargo, algo en mi interior agradece el bálsamo. Puede que el precio de atenuar el desasosiego del lector sea bajar el escalón que separa la obra maestra, esa que incluye más de un libro en uno solo, del libro de aventuras en el que tal vez se quede. A lo mejor no es más que un libro sobre un padre y un hijo vagando por un paisaje desolado tras un holocausto nuclear. A lo mejor no alcanza para representar la imagen de la especie humana desesperanzada ante un destino irremediable. A lo mejor no alcanza para llegar a presagio. Pero, ¿y si Cormac McCarthy aún cree en el hombre y rechaza su extinción?

martes, noviembre 13, 2007

Cuánta contradicción

Mira que no tenía pensado dar más cobertura de la que ya tiene al celebérrimo incidente de la Cumbre Iberoamericana. Pero ¡ay, qué mundo de locos! Cuánta contradicción concentrada en unos instantes. Un líder incompatible con cualquier sistema democrático aunque representante de un país con una democracia más o menos efectiva achantando a otro, supuestamente elegido por el pueblo pero a todas luces responsable del alejamiento de su país de toda frontera democrática. Qué juego de equívocos éste.
Y todo esto para que el señor Chávez se afiance en su cruzada populista contra los imperios –qué mejor demostración que conseguir que el símbolo del imperio español te levante el dedo y la voz- y para que las dudas arrojadas por él mismo acerca de una serie de interesantes cuestiones como el golpe de estado en Venezuela en el año 2002 o el papel de algunas empresas patrias en suelo latinoamericano se ensombrezcan todavía más. No somos ná y menos en calzoncillos.

Leones vs Corderos

Sin alcanzar la quintaesencia, Leones por Corderos continúa el legado de Sydney Pollack o Costa-Gavras y resiste el encontronazo con la realidad, uno de los aspectos que más me interesan pues Robert Redford demuestra arrojo al dirigir su mirada al presente y no a hechos pasados. Un paso más en la distancia con la que el cine español parece saludar al norteamericano, probablemente como un acto reflejo de una sociedad no demasiado madura para sentarse frente a la gran pantalla a presenciar una realidad ficcionada cuando se siente hastiada en su relación diaria con la realidad a secas frente a la pequeña pantalla. Aquí nos va más hacer una peli sobre Yoyes o el GAL pero a nadie se le ocurre tocar el 11-M o acontecimientos delicados de reciente impacto. El tiempo amortigua lo suyo.

El caso es que la nueva película de Robert Redford, concebida desde la progresía yanqui, enfoca tanto a unos como a otros. De hecho, se autoenfoca. Apela a los de derechas, representados por un hombre de acción –política, claro- encarnado en el papel de Tom Cruise, a desembarazarse de cobardes y mentirosos que a día de hoy lideran su partido, su país y la acción armada mundial. De hecho, el peor parado de la película aunque sea de forma velada parece ser el actual presidente de los Estados Unidos, un tipo que manda su país a la guerra pero que nunca quiso enfundarse en un uniforme cuando tuvo la oportunidad. Redford dibuja el perfil de un senador dispuesto a todo por sacar adelante la victoria en el campo de batalla, pero es también el perfil de un tipo decidido, inteligente y capaz. No un papanatas. Enfoca también a la izquierda, y apela en este caso a su dirección moral, dirigible en función de tantas y tantas cosas. La periodista interpretada por la llorona Meryl Streep descubre el conflicto interior al ser definida por el senador como una veleta, una hipócrita. Ella lo reconoce. Los republicanos siempre apoyarán la guerra. Los otros a veces sí, a veces no.

Por último, apela a cualquiera de nosotros, al espectador mismo, a rebelarse contra la inercia y la falta de decisión, a no ser cordero ni siquiera para dominar el rebaño. Siempre será mejor ser león, aunque sólo seamos uno entre tanto cordero.

Origen del título Leones por Corderos

lunes, octubre 29, 2007

Loado sea

Fernando Martín, presidente de Fadesa, del lobby inmobiliario G14 y ex-presidente del Real Madrid, aquel del peluquín encementado y de verbo ridículo que duró tanto en la Casa Blanca, asegura que si se reduce el índice de construcción de viviendas, con el consecuente aumento de paro en el sector, se “provocará importantes conflictos sociales”, ya que los primeros que se irán al paro serán los inmigrantes. El tipo no se corta y con una entonación paternalista da por seguro que así se estará incitando a toda esta gente a involucrarse en actividades nada beneficiosas para la sociedad. La jugada, pues, es magnífica.
El señor Martín con estas declaraciones no sólo desvela una sospechosa desconfianza en la masa inmigrante –la ecuación al sustraerse el factor del empleo en la construcción da como resultado el comportamiento delictivo, como si no hubiera otra solución- sino que ejemplifica la visión piramidal que atornilla los estratos sociales a su condición de ricos y pobres. Algo así como: no se preocupen que aquí estamos nosotros, garantes de la estabilidad, den gracias porque les damos empleos que mientras seamos quienes organicemos el tinglado no les van a entrar ganas de montar una revolución. Ustedes a trabajar en nuestras obras de vivienda, que nosotros nos dedicamos a que nunca les falte una, aunque no puedan permitirse luego vivir en ninguna de ellas. Porque la burbuja no la pincha ni dios.
Lo dicho, la perpetuación de la pirámide. Démosle gracias.

jueves, octubre 04, 2007

El poder de lo invisible

O el poder de la radio. Amanece con la noticia de la muerte de Carlos Llamas, el director del programa Hora 25 de la SER. Lo cierto es que consterna, más cuando te tragas casi toda la programación que va dirigida a él, horas y horas de homenaje repleto de emotivos testimonios de compañeros, amigos y oyentes. Yo fui uno más de esta nutrida legión de fieles, aunque reconozco que me desconecté por completo del programa tras la victoria socialista del 14M. Y tampoco es que fuera fan, ni mucho menos. El señor Llamas nunca me hizo tilín y alguno de sus tertulianos llegaba a exasperarme. Aún así, escuchar los duelos entre Miguel Ángel Aguilar y Carlos Mendo merecía la pena. Durante los últimos meses del gobierno popular, Hora 25 ocupó un lugar decisivo en mi parrilla personal, en mi agenda diaria. Sus duros análisis de la situación política respecto a temas como la guerra de Irak o el 11M alteraban mis pensamientos. Hasta casi me quitaban el sueño. Y esa relación íntima es la que me lleva a escribir esta reflexión. La emoción que provoca la radio es incontenible. Yo escuchaba más a Carlos Llamas que a mi propia madre, pero nunca charlé con él. Su voz, como la de tantos otros, penetra en nuestra conciencia cotidiana sin que nos enteremos. Y, al final, como pasa hoy con esta triste noticia, te das cuenta de que forma parte de ti mismo. Sientes la pérdida aunque hacía ya mucho que no encontrabas su nombre en las sintonías.
La radio es poderosa, es el medio más caliente, más personal, más humano, más cercano, más inmediato y con el que mejor se puede combatir la soledad. Pero se guarda para sí todos sus secretos.

viernes, septiembre 21, 2007

ON THE ROAD

No se crean, no se nos pasó dar cuenta del cincuenta aniversario de la publicación de On the Road, la novela de Jack Kerouac. La biblia de la generación beat aún resuena en mi memoria como en la de todos aquellos que la vivimos con el entusiasmo de la juventud. Esa mezcla de ingenuidad pura, de libertad abismal, con altas dosis de desesperanza impregnó los pasajes de Ginsberg, Burroughs y Kerouac. A su vez, nos la transmitieron y nos convertimos un poco por dentro en seres a la búsqueda furibunda de una carretera sin señalizar. Por fuera, nuestra cotidianeidad. Siempre recordaré la imagen de Sal Paradise tumbado en el techo de un Ford cara al cielo negro de la noche. Siempre nos quedará Charlie Parker.

“Aquella gente nos vio bajar del coche con gran alivio en la esquina de la 27 y Federal. Nuestro maltrecho equipaje volvió a amontonarse en la acera: todavía nos quedaba mucho camino. Pero no nos importaba: la carretera es la vida.”

Pequeño homenaje de Manuel Vicent
http://www.elpais.com/articulo/ultima/On/the/road/elpporopi/20070916elpepiult_2/Tes

jueves, septiembre 20, 2007

Ajoblanco y libertad

Primero vivir y más tarde escribir acerca de lo que uno ha vivido

Casi con esta frase, José Ribas cierra la encomiable reconstrucción de una parte de su vida que es coincidente con la andadura de un país en plena ebullición. Los 70 a destajo es un libro cuyo juego de palabras encierra el frenesí de un hombre durante una transición fraguada a lo largo de intensos años de vivencias, experiencias, ilusiones, sueños y frustraciones. Sus memorias son las de una generación que vivió la vida a dentelladas. Y se trata de España, no de otro lugar.

Devorar las páginas de este tour de force lleva al lector, novato o incrédulo con según qué episodios de aquella fase de nuestra historia, a descubrir el alumbramiento de la revista Ajoblanco, un proyecto liderado por el propio Ribas desde casi su adolescencia y que supuso un hito en la concreción de un producto libre y libertario. Un movimiento sincero enfrentado al individualismo y nihilismo anglosajón, asumido también como superación de un hippismo ya resuelto como ineficaz. Las teorías libertarias expuestas en la revista se hacían eco de la nueva arquitectura, del urbanismo de “La cuidad del hombre”, de la sexualidad libre –que no meramente hedonista-, de los ateneos espontáneos, de la ecología, del humanismo y de la antipsiquiatría.

Pero este recuerdo se expone mediante la implicación sentimental del autor a través de un repaso a su evolución personal. Primero su educación religiosa, luego su vocación universitaria, su relación familiar, sus amigos y amores, sus encuentros fortuitos, las idas y venidas de personajes inolvidables para él y, a veces, cercanos a nuestro conocimiento, sus pensamientos más íntimos, sus complejos y sus fantasmas. A tumba abierta, José Ribas se abre en canal y consigue conectar con mecanismos adormecidos en nuestros imaginarios. La juventud de hoy no es la de ayer, el grado de intervención en la sociedad, la capacidad de mimesis, el apoltronamiento, la desidia, todo varía en función del momento y de otros muchos factores. Sin embargo, algo conecta con nosotros mismos.

Además, revela el politiqueo en el seno de la universidad, la lucha obrera y la importancia desposeída del sindicato anarquista de la CNT. También desenmascara a los leninistas, apunta el exacerbado dogmatismo de la gente de El Capital –véanse aquí tanto marxistas como capitalistas-, resucita el teatro social, desmitifica actores y momentos de nuestra intocable transición democrática, rememora los asesinatos de Atocha y del anarquista Puig Antich, celebra las Jornadas Libertarias Internacionales, el Canet Rock y la vorágine roquera, la convivencia con las drogas y la posterior caída a los infiernos de la heroína, denuncia el engaño de las socialdemocracias y la infiltración de los grupos radicales para desactivar el movimiento libertario, escenifica la conexión siempre fructífera entre Madrid y Cataluña, sortea el excesivo culturalismo, aboga por la eliminación de la jerarquía, describe las comunas de Ibiza, Menorca y la Costa Brava, abraza la homosexualidad con ternura y vértigo. Siempre es su punto de vista, claro está, pero nos vale.

Como muestra de su declaración de intenciones, vale este extracto de una conversación con su padre: “Y que hiciera la revista siguiendo el dictado de mis convicciones, que él también las había tenido y que si yo era verdaderamente anarquista siguiera la moral libertaria, pero que no me dejara embaucar por ningún tipo de violencia ni extremismo. Insistió en que la violencia era el peor rasgo del ser humano y que jamás la usara para imponer mi credo a quienes no pensasen como yo. Le respondí que lo que pretendía era divulgar ideas y cultura libre y que la universidad me había enseñado a despreciar la demagogia y el autoritarismo. Le dije que a mi me interesaba promover una revolución cultural que hiciera el mundo más justo y vivible y que no me iba el papel de controlador ni creía que las élites tuvieran que inventar el futuro del pueblo. Supongo que le enterneció mi ingenuidad.

He aquí la esencia de unas personas que no sólo soñaron con un mundo diferente, sino que lucharon por él.

viernes, septiembre 14, 2007

Circo mediático: mutación perversa

Entre recomendación y recomendación, una reflexión. Así somos de apañados. Un debate en una emisora de radio centra sus comentarios en la nueva mutación que el mundo del periodismo está sufriendo en los últimos tiempos al hilo del secuestro de la niña inglesa. No se necesita dar el nombre porque a pesar de que, a buen seguro, hay más de una niña inglesa secuestrada, sólo una es foco informativo.

El debate no puede sernos ajenos. Se trata de un caso de intoxicación global. Nos afecta a todos. Medios de comunicación de todo el mundo transmiten veinticuatro horas desde el lugar de los hechos. Voces de todo calado dan su opinión en base a no se sabe qué indicios, pistas o certezas. Y, aunque el matrimonio protagonista ha atomizado el acontecimiento como ningunos otros padres con anterioridad, la calle a través de los detonadores mediáticos ha comenzado su feroz proceso de trituración. El linchamiento está servido. Uno más. Alguien desde algún micrófono irresponsable salta la liebre y el rumor se convierte en inflamable. Si el deporte de la sociedad consiste en criticar y ese deporte se practica en nuestros platós, ¡quién nos va a parar ahora!, podrían decir los directores de cadenas y programas.

El juicio paralelo parece cosa de toda la vida pero la tendencia a añadir enésimas dimensiones accesorias a las noticias en sí mismas parece no tener freno. Los afectados ya ni siquiera recurren a los agentes especializados en resolver los problemas a la manera tradicional. La confianza se traslada directamente a los medios para que sean ellos los que activen el altavoz y apliquen la presión necesaria. El estado de derecho, por tanto, parece rediseñarse pues los pasos y las prioridades se intercambian. La justicia pierde pegada y credibilidad. El peso de la voz televisada lo es todo.

La mutación consistente en orientar el Gran Hermano a distintas esferas de la realidad y ampliar su lupa, desvirtúa hasta la náusea el concepto del periodismo. Casi no hay una profesión en la que en el mismo saco quepan actores tan dispares. Lo mismo vale un titular de la BBC que una cámara oculta del Tomate. Y, como bien apuntaba con valentía Juan José Millás en dicho debate, a veces todos formamos parte del mismo circo, aunque nos creamos distintos y pensemos que nosotros actuamos en el Cirque du Soleil. No, en realidad somos funambulistas, magos, leones desdentados, payasos tristes o público con algodón de azúcar del mismo circo de mierda.

viernes, septiembre 07, 2007

OBEY: ¡¡EL MEDIO ES EL MENSAJE!!


Para aquellos que se fíen de este espacio no deben dudar en echar un vistazo al colosal libro Obey: Supply & Demand. The Art of Shepard Fairey. Los más tiernos grafiteros puede que desconozcan la historia de este tipo que no es sino la historia del arte urbano en sí mismo.

En su natal Providence, allá por 1989, empezó a empapelar las paredes con unas pegatinas anónimas, muy especiales. El trazo grueso en blanco y negro del gepeto del luchador francés Andre the Giant (aquel de la Princesa Prometida) pronto recorrió el imaginario colectivo como un experimento social en el que el autor quiso palpar la reacción de la gente ante la invasión de esta marca desconocida. Casi 20 años después, Shepard Fairey es un capo del diseño underground y su movimiento GIANT ha viajado por todo el globo y ha evolucionado en todas sus manifestaciones.

El arte de la plantilla está a la orden del día y él fue casi el pionero. El libro desmenuza su obra a través de nueve capítulos de secuencia cronológica, desde sus comienzos a su expansión global en forma de merchandising, camisetas, pósters, carteles de conciertos de rock, portadas de discos y hasta intervención en museos y galerías de arte.

Un recorrido fascinante por la historia de la propaganda urbana en un libro primorosamente editado que incluye declaraciones de popes como el artista Banksy o el crítico Carlo McCormick. Imprescindible.

martes, septiembre 04, 2007

La Madriguera

No es que nos haya afectado tanto el aniversario de la muerte del pobre Elvis como para no haber encontrado en todos estos días nada potable que llevar a este bloc bitacoriano. No es eso. Y no es para tanto. Simplemente, la vida a veces no te pide este tipo de ajuste de cuentas periódico.

Escribo esto no sin rumbo fijo, pues el motivo que me impulsa de nuevo a este confín de la nada es escuchar en las ondas precisamente un espacio de intimidad a medianoche, un reducto al final de la calle llamado La Madriguera, el nuevo programa de Diego Manrique, esta vez en RNE 1. Como complemento a su Ambigú, esta vez el periodista nos abre la puerta de un club distinto, más pausado, abierto al susurro de otros temas colaterales a la música, y un club donde se fuma más. El humo del tabaco no se empasta en el decorado tan bien como a estas horas de la noche.

La Madriguera se estrena hoy y ya nos ha puesto a tono. Un poco de Sinatra, otro poco de la Fitzgerald, un tanto de Dean Martin que sirve de preámbulo a una disertación sobre lo cool… No ha querido abrir parloteando con una declaración de principios. Sus intenciones han quedado bien claras. Ha venido a interrumpirnos la velada con un telón confidente y que promete ser fiel. Larga vida a La Madriguera.


¿Puede parecerse la nueva Joni Mitchell a la canaria Rosana? Perdón.

viernes, agosto 17, 2007

ELVIS: una compilación cualquiera

  1. Rubberneckin' (Almost in Love -1970)
  2. I Got a Feelin' in my Body (Good Times-1974)
  3. Mean Woman Blues (Loving You-1957)
  4. We Can Make the Morning (Elvis Now-1972)
  5. A Little Less Conversation (Almost in Love-1970)
  6. Change of Habit (Let's be Friends-1972)
  7. Way Down (Moody Blue-1977)
  8. Any Day Now (From Elvis in Memphis-1969)
  9. Long Black Limousine (From Elvis in Memphis-1969)
  10. Patch it up (That's the Way it is-1970)

jueves, agosto 16, 2007

EL DÍA DE ELVIS

Siempre me prometí a mi mismo que cuando cumpliera 30 años viajaría a Graceland y visitaría la tumba de Elvis. Creo que la promesa se verá incumplida. Hoy se cumplen precisamente 30 años de su muerte, una semana antes de mi 30 cumpleaños.

Tal vez este dato casual, el de la cercanía de fechas, haya influido a lo largo del tiempo en mi vinculo personal con su figura y con su música.

Elvis siempre ha estado ahí, desde que tengo conciencia. Antes todavía que Beatles o Stones y todo el batallón preheavy de los setenta, Elvis Presley ya inundaba de canciones e imágenes mi cabeza.

Tampoco he sido nunca un fanático. Ni un pirado impersonator. Ni siquiera un devorador de su biografía. Simplemente estaba ahí, formaba parte de mi universo vital y casi siempre le anteponía a cualquier otro referente musical. No le adoraba, tan sólo le respetaba y era mi número uno a la hora de perpetrar sus standards en la ducha. A veces, incluso, me daba fuerte por su época gordinflona de Hawai o Las Vegas, pero nunca he negado su grotesca caída libre, su delirante tramo final, la vergüenza ajena que provocaba su sola presencia sobre el escenario.

Pero era el jodido Elvis Presley y su vida era el rock. Siempre estará ahí.